Las intensas precipitaciones provocaron complicaciones en el transporte público, inundaciones en calles y estaciones del metro y daños en edificios. Unas 48 mil viviendas quedaron sin electricidad y seis personas fueron rescatadas de un paso bajo nivel inundado.
Una fuerte tormenta eléctrica azotó Santiago de Chile y provocó inundaciones, caída de granizo, daños en edificios y cortes de electricidad que afectaron a unos 48 mil usuarios. El temporal también generó interrupciones en el servicio del Metro y llevó a las autoridades a emitir una alerta roja para la región Metropolitana.
El fenómeno se registró el martes, con lluvias torrenciales y reportes de un tornado en distintos sectores de la capital chilena. Según la Dirección Meteorológica de Chile, las precipitaciones se concentraron principalmente en el sector oriente, donde se acumularon hasta 22 milímetros de agua durante la tarde.
El Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres (SENAPRED) declaró la alerta roja ante la intensidad de las lluvias y sus consecuencias. Además, la Superintendencia de Electricidad y Combustibles (SEC) informó que alrededor de 48 mil hogares sufrieron cortes de energía, mientras que las líneas 1 y 2 del Metro de Santiago registraron interrupciones en sus servicios.
En paralelo, usuarios de redes sociales difundieron imágenes de la caída de granizo en distintas comunas, entre ellas Ñuñoa, Providencia y Las Condes, además de sectores del centro de la ciudad.
Uno de los episodios más preocupantes ocurrió en la comuna de Peñalolén, donde Bomberos de Ñuñoa informaron que seis personas fueron rescatadas después de quedar atrapadas en un paso bajo nivel inundado.
El alcalde de Santiago, Mario Desbordes, indicó que los equipos de emergencia debieron responder a numerosos incidentes en distintos barrios, algunos de ellos en situaciones complejas. Entre los edificios afectados mencionó al Teatro Municipal de Santiago, que sufrió daños por filtraciones de agua, al igual que otras construcciones antiguas.
“Pensábamos que iba a haber harta agua, que iba a caer mucha, pero la nieve o el hielo que se solidificó en las bajadas de agua colapsó los techos”, explicó el jefe comunal al referirse a los problemas registrados.
Por su parte, el ministro del Interior y vocero del Gobierno chileno, Claudio Alvarado, advirtió que las nuevas precipitaciones podrían incrementar el riesgo de remociones en masa en los sectores precordilleranos de Santiago. La preocupación se mantiene pese a que el nivel de riesgo en esas áreas había descendido de alto a moderado.
El temporal se produjo a menos de una semana de un aluvión que afectó unas 200 hectáreas en sectores residenciales ubicados en las laderas de la cordillera de los Andes. Ese episodio dejó al menos seis personas lesionadas y cubrió de barro calles, vehículos y viviendas.
Las nuevas lluvias mantienen en alerta a las autoridades, que siguen de cerca la evolución de las condiciones meteorológicas y el posible impacto de las precipitaciones en las zonas más vulnerables de la capital chilena.
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