
Tiziano Gravier terminó 28° en el Súper-G de los Juegos Olímpicos de Invierno y logró la mejor actuación argentina histórica en la disciplina.
Tiziano Gravier consiguió una marca histórica para el deporte argentino en los Juegos Olímpicos de Invierno de Milán-Cortina d’Ampezzo. El esquiador finalizó en el puesto 28 en la prueba de esquí alpino Súper-G y logró el mejor resultado para un argentino en esta disciplina en la máxima cita invernal.
El atleta de 23 años registró un tiempo de 1:29,06 en una competencia de altísimo nivel. La medalla de oro fue para el suizo Franjo von Allmen, con una marca de 1:25,32, seguido por el estadounidense Ryan Cochran-Siegle (1:25,45), que se quedó con la plata, y el también suizo Marco Odermatt (1:25,60), quien completó el podio.
La actuación de Gravier superó el histórico 30° puesto que había conseguido Nicolás Arsel en Salt Lake 2002, hasta ahora la mejor ubicación de un argentino en la categoría. De esta manera, el joven esquiador estableció una nueva marca para el país en el Súper-G olímpico.
Hijo de la modelo Valeria Mazza, Gravier continúa consolidándose como una de las principales figuras argentinas en los deportes de invierno. Ya había dado una señal de su proyección en los Juegos Olímpicos de la Juventud de Lausana 2020, donde obtuvo el 7° puesto, también récord nacional en esa competencia.
Tiziano Gravier y su mamá, la modelo Valeria Mazza (Foto: Redes @valeriamazza)
El Comité Olímpico Argentino destacó rápidamente su desempeño en redes sociales: “Primera participación olímpica para Tiziano Gravier. Con determinación y gran solvencia, nuestro atleta hizo su debut en Milano-Cortina 2026. Partiendo desde el puesto 31, en una pista ya muy exigida por el paso de los competidores, logró finalizar en el lugar 28”.
En la previa a su participación olímpica, el propio Gravier había contado cómo vive su familia esta pasión por el deporte: “Hay un poco de todo. Mis hermanos me entienden más porque compitieron, son mis hinchas número uno. Mi papá es más estratega, le gustan los números y la velocidad. Y mamá es la que más sufre. Es a la que más miedo le da y a veces no le gusta tanto mirar”.
Con este resultado en Milán-Cortina, Gravier no solo firmó una actuación histórica, sino que también reafirmó el crecimiento argentino en los deportes de invierno.