El equipo visitante intentó reaccionar rápidamente y generó algunas situaciones de peligro, principalmente a través de Tai Baribo. No obstante, con el correr de los minutos, Inter Miami comenzó a controlar el desarrollo del encuentro.
Los delanteros marcaron la diferencia
A pesar de la ventaja, las Garzas no lograban imponer un dominio absoluto. David Ayala y Matías Galarza todavía mostraban algunas dificultades para aceitar los circuitos de juego en la mitad de la cancha, aunque la jerarquía de sus delanteros terminó marcando la diferencia.
A los 38 minutos apareció nuevamente la sociedad entre Messi y Suárez, con una combinación que recordó sus mejores actuaciones en el fútbol europeo.
Ambos protagonizaron una doble pared que dejó al argentino frente al arquero Sean Johnson. El guardameta logró detener el remate del capitán, pero Berterame recuperó el rebote y asistió a Suárez, que solamente tuvo que empujar la pelota para convertir su segundo gol.
Sin desplegar un fútbol arrollador, Inter Miami mostró una enorme efectividad y se marchó al descanso con una ventaja de dos tantos.
El segundo tiempo fue todo de Messi
En el complemento, el protagonismo quedó completamente en manos del capitán argentino, que ofreció una verdadera exhibición de talento.
Apenas comenzada la segunda mitad, una jugada con varios rebotes terminó con una asistencia aérea de Suárez para Messi, quien definió de zurda dentro del área chica y estableció el 3-0.
El rosarino estuvo muy cerca de ampliar la diferencia apenas cinco minutos después, pero un remate suyo se estrelló contra uno de los postes.
Sin embargo, el cuarto gol llegó a los 60 minutos y fue una auténtica obra de arte del número 10.
Messi recibió la pelota en tres cuartos de cancha, encaró hacia el arco y, con un doble enganche extraordinario, dejó en el camino a dos defensores. Después acomodó el cuerpo y sacó un zurdazo preciso contra un palo, imposible de detener para Johnson.
La definición desató el festejo de los hinchas y coronó una actuación memorable del argentino, que volvió a demostrar su vigencia y su capacidad para resolver partidos con acciones individuales.
Partido liquidado
Con el 4-0, el encuentro quedó prácticamente definido. DC United intentó encontrar el descuento, pero nunca logró inquietar seriamente a un Inter Miami que administró la ventaja con tranquilidad.
En los minutos finales, la expectativa pasó por saber si Messi conseguiría completar su triplete, aunque el quinto tanto nunca llegó.
La goleada dejó una nueva demostración de la vigencia de la sociedad Messi-Suárez, que continúa siendo determinante para las aspiraciones del conjunto estadounidense.
Con 49 unidades, Inter Miami se mantiene en la segunda posición de la Conferencia Este y fortalece sus posibilidades de disputar los playoffs. Aunque la distancia con el líder sigue siendo considerable, el equipo volvió a mostrar que cuenta con dos figuras capaces de marcar diferencias en cualquier momento.
La noche terminó con cuatro goles, dos dobletes y una certeza: cuando Messi y Suárez se encuentran inspirados, Inter Miami puede convertirse en un rival temible para cualquiera.