El argentino no tuvo un buen domingo en la pista de Hungaroring y, sin responsabilizar directamente a su monoplaza, reconoció la poca velocidad que determinó el mal resultado.
El argentino no tuvo un buen domingo en la pista de Hungaroring y, sin responsabilizar directamente a su monoplaza, reconoció la poca velocidad que determinó el mal resultado.
Franco Colapinto tuvo un domingo para el olvido y cerró la primera parte del año con un flojo resultado. Después de haber terminado 13° en la Q2, algo que lo obligó a largar por fuera de la zona de puntos, el final de la carrera de este domingo lo empeoró aún más: los problemas en la velocidad y el retraso en boxes lo condenaron al puesto 15° del GP de Hungría, que tuvo como ganador a Lando Norris (McLaren). Este resultado fue frustrante y, en tono autocrítico, el propio piloto lo definió como tal.
A pesar de haber largado muy bien para compensar una posición en las pruebas clasificatorias, el argentino no logró generar un efecto positivo. "Largué bien. Después, me quedé trabado en la (curva) 1, detrás de Pierre (Gasly). Cuando frené en la 4, se me movió mucho el auto. Fue muy lento, se me corrió", analizó en diálogo con ESPN.
Luego, lamentó las consecuencias, que fueron determinantes al final: "Fue una pena eso. Me quedé trabado atrás de ellos". Sin embargo, fue muy autocrítico y corrió la mirada de afuera para señalar las fallas internas. "Igualmente, no tenía ritmo. No sé si se rompió algo. Muy raro. Iba muy despacio. Con el balance, que me estaba costando mucho, patinando mucho, deslizando atrás y adelante, no tenía nada de grip", sumó.
Es que el cambio de neumáticos no modificó en nada de lo que estaba sucediendo en la pista de Hungaroring, un detalle para observar de cerca y que no tiene mucha explicación. "Cuando ponía una goma nueva, tampoco tenía mucho ritmo. Hay que entender el por qué", razonó, con un tono frustrante.
Si bien enfrenta el parate de mitad de año con un desenlace amargo, Colapinto consideró que será un receso positivo para acomodar las piezas. "Voy a descansar un poco, viene bien resetear y arrancar de nuevo. Tengo ganas del test acá para aprender un poco más del auto y después relajar un poco", cerró.
La actividad, tanto en la pista como en fábrica, se reiniciará del 21 al 23 de agosto cuando inicie el próximo compromiso del piloto argentino en la F1 con el Gran Premio de Países Bajos, en el circuito de Zandvoort.