Comparativa de precios (Fundación mediterránea).
En el extremo opuesto aparecen Uruguay y Estados Unidos, donde la proporción de insumos más baratos que en Argentina fue del 40% y 24%, respectivamente. El ranking de costos, de mayor a menor, quedó encabezado por Estados Unidos, seguido por Uruguay, Chile, Argentina, Paraguay y Brasil.
Por rubros, las diferencias son marcadas. La electricidad argentina solo resulta más barata que en uno de los cinco mercados, mientras que los combustibles presentan valores superiores a los de tres países. En tecnología, los salarios de programadores y los coworkings son más económicos en cuatro destinos, mientras que el servicio de internet lo es en dos.
También aparecen contrastes en otros sectores: Chile y Paraguay ofrecen neumáticos a menor precio, aunque la brecha se redujo frente a mediciones anteriores. En alimentos, el azúcar tiene un valor inferior en Argentina, pero la harina cuesta más que en cuatro de los cinco países. “Cuando se compara Argentina respecto de países con los que las distancias de precios suelen ser menores, como es el caso de Brasil, Chile y Paraguay, se observa que en general medición tras medición la distancia promedio se viene reduciendo. Siempre es oportuno destacar que hay una importante heterogeneidad, por lo que la distancia promedio esconde grandes diferencias”, precisó Cohen Arazi.
La brecha de precios se redujo durante el último año, según el informe: entre Argentina y Brasil, Chile y Paraguay pasó del 5,8% en julio de 2025 al 2,2% en julio de 2026. En Uruguay y Estados Unidos también hubo una mejora, con una distancia promedio que bajó del 42,5% al 36,4%. El estudio atribuye estos movimientos a la dinámica interna de precios, el tipo de cambio y las variaciones internacionales. “Reflejan una cierta tendencia a la ecualización de precios, lo que es esperable que ocurra principalmente en los bienes transables, pero también queda explícito que estos cambios se dan muy lentamente”, sostuvo.