El exministro de Economía sostuvo que existen diferencias con el Gobierno sobre el modelo de desarrollo y advirtió que la industria, la construcción y el comercio llevan más de un año y medio sin reactivarse.
Hernán Lacunza salió al cruce de las declaraciones del ministro de Economía, Luis Caputo, y rechazó que quienes defienden a la industria nacional sean calificados como "tarados". El exfuncionario de Mauricio Macri sostuvo que "la gente no es tarada sino que tiene visiones distintas" sobre el desarrollo del país y advirtió que la industria, la construcción y el comercio permanecen "apagados desde hace más de un año y medio".
En declaraciones a Radio La Red, Lacunza afirmó que mientras sectores como Vaca Muerta, la minería y el agro muestran dinamismo, otras actividades continúan sin señales de recuperación. "Hay un motor que está encendido que es Vaca Muerta, la minería, que abarcan la cordillera y la pampa húmeda con el agro. Pero hay otro motor apagado desde hace más de un año y medio y sin señales de reactivación, que son la industria, la construcción y el comercio. Y no es tarado el que lo ve", expresó.
Las declaraciones del exministro respondieron a los dichos formulados días atrás por Luis Caputo durante un encuentro organizado por la Cámara de Agentes de Bolsa. El titular del Palacio de Hacienda había asegurado: "A pesar de que la gente pagaba el doble, un cuádruple de lo que valía, a pesar de que se les subsidiaba la energía y todo, la industria cayó 10%. Eso es para todos los tarados que hablan de la industria". Además, agregó que "el comercio también cayó, la construcción también cayó en estos 12 años".
Lacunza evitó personalizar el enfrentamiento, aunque cuestionó el tono del oficialismo. "Es difícil que haga alusiones personales, a Caputo lo conozco, somos colegas, trabajamos en el mismo gobierno", señaló. Sin embargo, sostuvo que el Gobierno "confunde gritos con coraje, algo que no tiene nada que ver, o los insultos con ser claros".
El economista insistió en que el debate pasa por las distintas miradas sobre el crecimiento económico. "Tarado no hay nadie, en tal caso hay visiones distintas", afirmó, al tiempo que reconoció que la administración de Javier Milei "tiene un cierto mérito político de haber establecido esa idea como consenso, pero la idea no es de alguien en particular".
En ese sentido, remarcó que comparte algunos de los lineamientos centrales del programa económico. "Hay que vivir integrado al mundo, estamos de acuerdo, si nos cerramos vamos a pagar el doble de lo que se paga en el mundo. Tampoco hay que darle a la 'maquinita' y mantener el equilibrio fiscal, porque sino se genera inflación y los que más la sufren son los pobres", sostuvo.
No obstante, aclaró que las coincidencias no abarcan todos los aspectos de la política económica. "En eso estamos de acuerdo, pero hay otras que no. Y no es que la gente es tarada sino que tiene visiones distintas", afirmó.
Lacunza volvió a poner el foco en la situación de los sectores que, según su diagnóstico, permanecen rezagados. "Hay otro motor que está apagado desde hace más de un año y medio y sin señales de reactivación que son la industria, la construcción y el comercio. Y no es tarado el que lo ve. Estos tres sectores que permanecen en baja se sitúan en Buenos Aires, Rosario, Córdoba, donde hay ocho millones de empleos directos privados. Entonces, ¿qué hacemos con esa gente?", planteó.
El exministro también expuso su visión sobre las condiciones necesarias para consolidar un programa de desarrollo. "Un programa de desarrollo tiene tres patas: el changuito del supermercado, que está en amarillo; el empleo, que está en anaranjado; y después votos. Cuando los dos primeros están en verde, se genera un círculo virtuoso que se transforma en votos", explicó.
Finalmente, dejó una advertencia sobre la evolución del programa económico y su impacto político. "Cuando uno está en anaranjado, ya no tenés tantos votos. ¿Y sabés cuántas veces en mi vida vi programas que comienzan bien y terminaron mal?", concluyó.