En el segmento mayorista, la divisa operó a $1.452,50. En tanto, el dólar blue se negoció a $1.510 para la compra y $1.530 para la venta, con una brecha acotada frente al oficial. El contado con liquidación se ubicó en $1.527,22, con una diferencia del 5,1%, y el MEP operó en $1.486,11. El dólar tarjeta, con el recargo del 30%, alcanzó los $1.917,50.
Suba del oro
El crecimiento de las reservas también estuvo impulsado por la fuerte suba del valor del oro, un activo relevante en el balance del BCRA. La entidad posee cerca de 1,98 millones de onzas, cuyo precio internacional ronda los USD 4.561.
Según estimaciones de la consultora FMyA, el valor del oro en poder del Banco Central aumentó 73% en lo que va del año, lo que implicó una mejora cercana a los USD 3.900 millones. Actualmente, el metal precioso representa más de USD 9.000 millones, elevando su participación en las reservas del 15% al 20%.
Otro factor clave fue la estrategia del Tesoro Nacional para acumular dólares con vistas al pago de un vencimiento de deuda por USD 4.200 millones previsto para el próximo 9 de enero. El ministro de Economía, Luis Caputo, reconoció que el Tesoro adquirió casi USD 900 millones por fuera del Mercado Libre de Cambios (MLC). De acuerdo con datos de Invecq, entre el 4 de diciembre y la semana pasada los depósitos en dólares del Tesoro en el BCRA pasaron de USD 97 millones a cerca de USD 2.000 millones, impulsados por compras en el mercado, ingresos de organismos como el BID y la colocación del BONAR 2029N.
Represas del Comahue
En paralelo, esta semana se firmaron los contratos para la concesión y transferencia de las represas hidroeléctricas del Comahue, una operación asociada al ingreso de USD 700 millones, aunque aún resta definir si esos fondos se acreditarán antes del vencimiento de enero. De concretarse, el monto pendiente para afrontar la deuda se reduciría sensiblemente.
Pese al fortalecimiento de las reservas brutas, los analistas advierten que la situación de las reservas netas sigue siendo delicada. Desde LCG calcularon que, descontando pasivos de corto plazo, el saldo continúa en terreno negativo, mientras que bajo la metodología del FMI el rojo sería aún mayor, lo que obligaría al Gobierno a negociar un nuevo waiver para cumplir con las metas del programa.
En este contexto, el BCRA anunció cambios en su estrategia de intervención para incrementar las reservas mediante compras directas de divisas dentro de las bandas cambiarias. La medida, que marca una nueva fase del plan oficial, apunta a reforzar el poder de fuego del Central y atender una de las principales exigencias del FMI.