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26 de septiembre 2026 - 22:48
Una histórica juguetería cerró después de casi 30 años

Tío Mario cerró definitivamente sus puertas después de casi tres décadas de trayectoria. Desde el sector señalan entre las principales dificultades la competencia de productos importados, especialmente desde China.

Después de casi tres décadas de trayectoria, la histórica juguetería Tío Mario cerró hoy definitivamente sus puertas. El comercio lanzó una liquidación total y diferentes promociones para desprenderse del stock disponible antes de bajar la persiana.

El cierre se produce en un escenario complejo para el sector juguetero, atravesado por la caída de las ventas, el crecimiento de las compras por Internet, la competencia de los productos importados y el aumento de los costos que deben afrontar los locales tradicionales.

En la vidriera del establecimiento se comunicó desde hoy temprano que este sábado será el último día de atención. Hasta entonces, la juguetería puso en marcha una liquidación con importantes rebajas, exclusivamente mediante pagos en efectivo y hasta agotar las existencias.

Competencia de China

Según fuentes cercanas al comercio, uno de los principales obstáculos que enfrentó Tío Mario durante el último tiempo fue la creciente competencia de los juguetes importados, especialmente aquellos provenientes de China.

La diferencia de precios habría dificultado la situación de los comercios establecidos, que deben afrontar costos vinculados con empleados registrados y otras obligaciones formales. A ese escenario se agregó el valor de los alquileres, señalado como otro de los factores que complicaron la continuidad del negocio.

Desde la CAIJ indicaron que cerca del 90% de los juguetes importados que ingresan al país provienen de China, aunque también comenzó a crecer la llegada de mercadería fabricada en otros mercados, entre ellos Vietnam.

Preocupación

El escenario genera preocupación entre los comerciantes. Según trascendió, otra conocida juguetería con presencia sobre la calle Santa Fe atraviesa dificultades similares y analiza cerrar al menos una de sus sucursales.

Los números del sector muestran también una retracción de la actividad. De acuerdo con datos de la Cámara Argentina de la Industria del Juguete, las ventas registraron una caída del 10% durante el primer semestre del año. La entidad atribuyó parte de ese retroceso a la pérdida de poder adquisitivo y al crecimiento del sistema de compras puerta a puerta.

La transformación de los hábitos de consumo también comenzó a modificar el mapa comercial. Durante los últimos dos años y medio, decenas de jugueterías de barrio cerraron sus establecimientos o abandonaron la atención presencial para concentrar sus operaciones exclusivamente en Internet.

El fenómeno afecta particularmente a los negocios de cercanía, que deben competir simultáneamente con las grandes superficies, las plataformas digitales y la mayor presencia de productos importados.