La panelista de A la Barbarossa contó los detalles de una dramática historia de abuso sexual en su seno familiar. "La agarraba y...".
La panelista de A la Barbarossa contó los detalles de una dramática historia de abuso sexual en su seno familiar. "La agarraba y...".
Analía Franchín abrió las puertas de su intimidad para revelar un dramático secreto que involucra a Amalia, su madre, fallecida en abril de este año. Fue en Podemos hablar, el programa de Andy Kunetzoff, donde la panelista se animó a romper las barreras del silencio y exponer un penable pasado de abuso intrafamiliar.
"Ella fue una mujer muy sufrida, muy abusada por sus papás. Era una mujer que tenía muchas cicatrices en el cuerpo, por los golpes. Y siempre dijo que antes de morirse nos iba a contar un gran secreto, que en realidad no nos lo contó, sino que se lo tuve que sacar", comenzó a contar Analía, luego de que Pamela David, otra de las invitadas al programa, le preguntase qué cosas perdonó en su vida.
"Yo ya había perdido a mi hermana (inmersa en una problemática de consumo de sustancias tóxicas), y le dije (a mi mamá): 'Sandra se fue sin saber este gran secreto que capaz podría explicar un montón de conductas tuyas'", contextualizó, la panelista de A la Barbarossa, también en el mismo canal.
"Me terminó confesando que su mamá la agarraba y su papá abusaba de ella. Y que... fue... tremendo. Le han puesto hasta una plancha caliente en la espalda", reveló Franchín, con enorme estupor, al enterarse sobre la dramática revelación que le hizo su mamá. Analía y su madre pasaron muchas cosas juntas, incluso la comunicadora llegó a salvarle la vida.
Cuando Analía empezaba a entrar en la adolescencia, Amalia, la mujer que le dio la vida, intentó quitarse la vida, consumiendo un blister de pastillas. Era una tarde de sábado, cuando ella y su hermana estaban mirando tele en el living y su mamá se había encerrado en el cuarto. A la panelista, esa actitud le llamó la atención.
Se acercó hasta la habitación para corroborar que su madre estuve bien y se encontró con una dura realidad. "Vi un blíster de pastillas vacío. Me desesperé y traté de despertarla, y no se despertaba. Se me estaba muriendo mi mamá, literal". Y, luego de que la mujer sea asistida por una ambulancia y recuperó la conciencia, le hizo un duro reclamo a su hija, que la enojó mucho.
"Lo primero que me dijo cuando me vio, fue: '¿Por qué me despertaste? De verdad, me quería morir'. Yo estuve un tiempo enojada con eso, como: 'Che pará, te salvé la vida'. Y después entendí que era una persona a la que le dolía tanto el alma. Tuvo tanto sufrimiento que quedó o adormecida del dolor: ya nada le dolía después. Nada".