El conductor reingresó de urgencia al Sanatorio Otamendi por un alarmante pico febril, consecuencia de un problema respiratorio.
El conductor reingresó de urgencia al Sanatorio Otamendi por un alarmante pico febril, consecuencia de un problema respiratorio.
A menos de dos semanas de haber conseguido su última alta médica, Chiche Gelblung debió volver a ser internado. A sus 88 años, el periodista fue afectado por problema respiratorio, que derivó en un inquietante cuadro febril. Y debió reingresar al Sanatorio Otamendi, en la ciudad porteña. "Lo estabilizaron".
“Chiche ayer fue internado en el Mater Dei y ahí lo estabilizaron”, contó Ángel de Brito, en Ángel responde, su programa de streaming en Bondi Live. Acto seguido, el conductor aclaró cómo es la actualidad de salud de su colega, y el motivo por el que ahora tuvo que volver a ingresar al Sanatorio Otamendi.
“Ya está estable, está bien, tuvo un problema respiratorio”, revelaron, sobre la razón que lo llevó a Chiche estar entre cuidados médicos y asistencia de enfermeras, algo que había superado tan solo diez días atrás, en su segunda de sus tres internaciones, que lleva en los últimos meses, por distintas complicaciones.
En esta oportunidad, la alarma que llevó a la familia y entorno más cercano de Gelblung a acercarlo hasta un centro de salud fue la presencia y permanencia de un cuadro febril, que generó alarmas y preocupación. Pero, hay que decirlo, el periodista no se quiere quedar en su casa, descansando y haciendo el reposo, tal vez necesario, y siempre que consigue el alta, rápidamente vuelve al trabajo, algo que no lo ayuda en su recuperación final.
Poco tiempo atrás, Chiche permaneció, de corrido, un mes en terapia por una trombosis en el tobillo que le descubrieron gracias a un golpe en el rostro, que derivó en un chequeo general de su cuerpo. Luego, al comunicador, durante sus semanas en el centro médico, le pusieron dos stents y lo anticoagularon.
“Tiene en la planta del pie una llaga que le produjo una infección y una gangrena”, explicó la periodista. El propio Gelblung, ante la posibilidad de una amputación, expresó: “Antes de morirme, prefiero eso”, dijo Gelblung, algo que afortunadamente no sucedió.