La ex Gran Hermano habló en programa de Moria Casán sobre su enfermedad, el tratamiento que esta realizando y el apoyo de su pareja en el proceso.
La ex Gran Hermano habló en programa de Moria Casán sobre su enfermedad, el tratamiento que esta realizando y el apoyo de su pareja en el proceso.
Denisse González, exparticipante de Gran Hermano 2023, se emocionó este martes en La Mañana con Moria en El Trece al contar cómo vive la púrpura trombocitopénica idiopática (PTI), el trastorno que le derrumbó sus plaquetas y la llevó a dos internaciones en agosto “Hoy por hoy estoy estable, pero estoy muy sensible” expresó.
La patología -de origen autoinmune- hace que el cuerpo destruya las plaquetas, las células que tapan los sangrados. Una persona sana tiene entre 150.000 y 450.000 y Denisse llegó a tener 3.000 en la primera internación y 1.000 en la segunda, un nivel que implica riesgo de hemorragia interna. El cuadro es idiopático, es decir que todavía no se conoce la causa, “Corrí riesgo de tener una hemorragia interna” reconoció la mediática.
Denisse González contó que todo empezó con un chequeo de rutina, luego de haber notado moretones y petequias (manchas rojas) a las que no les no les dio importancia. Tras el alta con 150.000 y luego 200.000 plaquetas, en cuatro días volvieron a 1.000: se despertó con sangrado en la boca y debió reingresar. Los primeros tratamientos -corticoides y gammaglobulina- no sostuvieron los valores y recién el tercer esquema, que incluye una medicación inyectable (romiplostim, según relató), empezó a dar resultado. El 17 de septiembre celebró en redes “Aparentemente encontramos el tratamiento ideal”, mientras continúa haciendo hemogramas semanales.
En el estudio de La Mañana con Moria, la joven se quebró al hablar del impacto emocional y de su pareja, Bautista Mascia, a quien conoció en la casa “Fue mi felicidad, mi rayito de luz ahí en esa clínica. Siempre decía que yo estaba un día más cerca de la curación”. Sobre su imagen, fue clara: “Me hace mal verme así. Yo no soy una enferma. Sé que tengo una enfermedad, pero no soy la enfermedad” confesó.
A quienes atraviesan algo similar les dijo que hay que aceptar lo que no se controla “Hay veces que no hay porqué. Hay que aprender a calmarse y vivir” y explicó que si pudiera hablar con ella misma antes del diagnóstico, le pediría que no se asuste tanto “Está en buenas manos”.