El segundo en ingresar a la casa fue Darío Martínez Corti, originario de La Plata, está casado hace más de treinta años, tiene cuatro hijos y un nieto. Desde hace más de veinte años en la industria automotriz, sobre sus habilidades culinarias declaró “No soy nivel chef, pero te hago lo que quieras nivel hogar” y reveló sus planes dentro de la casa “Mi primera estrategia va a ser que me incorporen inmediatamente al grupo. Para mí el minuto ahí vale oro”.
La bonaerense Paloma Méndez -de Martínez- fue la tercera nueva participante en dar el presente “Soy bastante personaje, a veces la gente me pregunta si soy o me hago. El estudio no es lo mío, pero hice varias carreras”, que tomó clases de fotografía y dejó trunca la carrera de acompañamiento terapéutico. “No me gusta pelear, pero tengo mucho carácter. Me encanta lavar los platos, limpiar” cerró su definición.
El cuarto nuevo participante en ingresar a la casa fue Damián Moya, oriundo de la villa Carlos Gardel de El Palomar, contó su vida de busca “He trabajado de remisero, en boliches, como bailarín, repositor, pasé por todos los rubros y me considero una persona 4x4 porque me adapto a cualquier terreno y circunstancia”.
Sobre su actualidad, explico “Yo vivo en el monobloc 24, me crié siempre ahí, es un barrio peligroso. Tengo amigos que andan en la delincuencia, pero yo, gracias a Dios, nunca me tiré para ese lado, siempre para el lado del trabajo” y agregó sobre sus deseos “Obviamente, mi sueño y objetivo de vida es que podamos salir del barrio y salir adelante. Tengo una hermanita muy chiquita, que no me gustaría que pase por las cosas que yo he vivido”.
La quinta y última participante en ingresas a la casa de "Gran Hermano 2023" fue la joven de Temperley llamada Florencia Regidor que aseguró “Voy a entrar, voy a ver cómo me siento y a partir de eso voy a ver cómo juego. Pero obvio que entro a jugar, nada de plantas”. En el video de presentación reconoció que “No me gusta bañarme. Me lavo los sobacos, me hago baño polaco, pero no me lavo el pelo. ¿Está mal?”.
Por otra parte contó que se dedica al modelaje “Estudio relaciones públicas y a la vez trabajo de modelo hace ya tres años. Tuve muchos problemas alimenticios. No hace falta ser 90-60-90, con actitud todo se puede. Soy buena persona, soy re simpática, soy súper divertida. Me suelo llevar bien con la gente, no tanto con las mujeres porque viste que son medio envidiosas y todo el tiempo están comparando. Te dan por atrás y quieren a tu novio. Son así... Yo soy así también”.