"La One" festejó el cumpleaños junto a su hija Sofía Gala, sus dos nietos y otros integrantes de su círculo íntimo, que disfrutaron de una noche inolvidable.
"La One" festejó el cumpleaños junto a su hija Sofía Gala, sus dos nietos y otros integrantes de su círculo íntimo, que disfrutaron de una noche inolvidable.
Moria Casán celebró su cumpleaños 80 en su casa de Parque Leloir, junto a un selecto grupo de familiares y amigos para disfrutar de una noche única. Entre los presentes estuvieron su hija, Sofía Gala; sus nietos, Helena y Dante; su amiga Zeta y otros integrantes de su círculo íntimo.
“Bueno, gente, acá empezando con amigos y family. Empezando... terminando mi cumple con un delivery fabuloso”, se escuchó decir a "La One" en uno de los videos, mientras mostraba un gran barco repleto de diferentes piezas de sushi, el menú elegido para la noche.
También hubo tortas para todos los gustos. Una era clara, con detalles oscuros y frases que forman parte del diccionario popular de Moria. Entre ellas, podían leerse “¿Quiénes son?”, “Soy el obelisco con tetas” y “El decorado se calla”. La segunda tenía una base rosa chicle y el nombre “Moria” escrito en letras plateadas.
En ese momento tuvo lugar un intercambio íntimo con su hija. “Gracias, mi amor”, le dijo Moria a Sofía. “¿Sabés que te amo mucho, no?”, respondió ella.
Entre sus invitados comenzó a escucharse "Me dicen la pantera", de Pocho La Pantera. “Estoy harta de que me canten el feliz cumpleaños y el happy birthday”, lanzó la diva. Sofía Gala aprovechó, entonces, para pedirle que reviviera a Rita Turdero, uno de sus personajes televisivos más recordados. Moria no dudó: cambió inmediatamente el tono, miró a cámara y disparó: “Yo soy Rita Turdero, la pantera de Mataderos”. Sus invitados respondieron con una ovación.
Para la celebración, Moria eligió un vestido largo negro, ajustado y cubierto de brillos, con mangas largas semitransparentes y un profundo escote en V terminado en encaje. Completó el look con aros largos y brillantes, uñas largas en tono claro y su reconocible pelo oscuro, lacio y con flequillo recto.
“Gracias, mi vida, hijita querida. Qué transición cuántica hemos pasado...”, se escuchó decir a Moria en otro momento de los videos.
Y fue ella misma quien encontró la frase para cerrar la noche y darle significado a la cifra que acababa de alcanzar. Frente a sus tortas y rodeada por los suyos, transformó sus 80 años en otro de sus juegos de palabras: “Cortamos el 8 y ponemos el infinito. Soy infinita... aguante yo”.