Una historia breve no oficializada
El interés no es casual. La historia entre Bad Bunny y Cazzu, aunque breve y nunca formalizada públicamente, quedó grabada en la memoria de los seguidores del género. El vínculo se remonta a los primeros años de expansión del trap latino. En 2017 coincidieron en el remix de “Loca”, junto a Khea y Duki, colaboración que marcó uno de los cruces más comentados de aquella etapa.
El primer encuentro cara a cara llegó tiempo después, en Buenos Aires. Según relató la propia Cazzu, fue durante un show en el Luna Park, en 2018, en circunstancias inesperadas. La artista recordó que inicialmente no había sido convocada, pero una llamada del propio Bad Bunny modificó el desenlace. Llegó sobre la hora, subió al escenario y allí se conocieron personalmente.
Con los años, ambos dejaron entrever que existió una etapa de cercanía y coqueteo. En 2021, en una entrevista televisiva, Cazzu evocó con humor una cita en los bosques de Palermo, donde -según contó- saltaron una reja para ingresar a un parque cerrado y terminaron siendo expulsados por un guardia. “Era el otro Bad Bunny”, bromeó entonces, aludiendo al vertiginoso crecimiento internacional del cantante.
Más allá de aquella etapa, los artistas siguieron caminos distintos en lo sentimental y profesional. Sin embargo, la química artística y el recuerdo de esos primeros cruces continúan despertando curiosidad. Por eso, la posibilidad de verlos nuevamente compartiendo escenario en River Plate se convirtió en uno de los grandes interrogantes de la noche.
Hasta el momento no hubo confirmaciones oficiales. Pero en un show donde Bad Bunny suele jugar con la sorpresa y la narrativa visual, la aparición de Cazzu asoma como la carta capaz de convertir la velada en uno de los momentos más comentados de la gira.