A más de 20 días del accidente casero que ocasionó su internación en una clínica porteña, la querida actriz fue dada de alta y regresó a su domicilio.
A más de 20 días del accidente casero que ocasionó su internación en una clínica porteña, la querida actriz fue dada de alta y regresó a su domicilio.
Este lunes 28 de septiembre, la actriz Soledad Silveyra -de 74 años- recibió el alta médica, luego de casi un mes internada en el Sanatorio Otamendi por una fractura de pelvis provocada por una caída en su domicilio. Según trascendió, “Solita” volverá a su hogar para seguir con la rehabilitación bajo cuidados estrictos y reposo.
La periodista Maribel Leone informó que la intérprete “va a continuar con la rehabilitación en su casa” y que “está muy bien de ánimo”. La misma novedad fue confirmada por su hijo Baltazar Jaramillo en diálogo con Daniel Ambrosino para el programa "Intrusos", de América TV.
El accidente de la querida actriz ocurrió el domingo 6 de septiembre, cuando Silveyra se encontraba sola en su casa, se cayó y debió llamar a su hijo Facundo, quien la socorrió y gestionó el traslado al Sanatorio Otamendi. En un primer momento se habló de una fisura de cadera, pero luego el entorno precisó que se trataba de una fractura de pelvis. Los médicos descartaron la cirugía y el tratamiento consistió en inmovilización prolongada para que el hueso soldara de forma natural.
Durante las primeras semanas, Baltazar Jaramillo describió a su madre como “una paciente complicada” para permanecer en cama durante el tiempo estimado de reposo -en torno a 45 días- y relató que ella estaba “muy enojada consigo misma” por el descuido que generó el accidente caseo. También aclaró que el cuadro no era operable y que la recuperación sería “larga”.
La internación se extendió más de lo previsto inicialmente y a los diez días, el mismo Jaramillo explicó que su mamá debía permanecer al menos otros diez días en la clínica por el dolor, aunque su estado general era bueno. Recién hacia el 25 de septiembre, Pepe Ochoa adelantó en el programa "LAM" de América TV, que la pelvis “se está recomponiendo muy bien” y que el alta era inminente.
En el verano, Silveyra se tropezó con una valija al volver de Punta del Este y se fracturó la sexta vértebra lumbar, cuadro al que se sumó una trocanteritis -inflamación de tendones y músculos de la cadera- que ya le generaba fuertes dolores y la había obligado a suspender funciones teatrales, entre ellas de "Quién es quién", junto a Luis Brandoni. En agosto, la propia actriz había escrito que pensaba “en las ganas que tengo de recuperarme, estar bien y volver a trabajar”.
Con el alta firmada, la querida actriz iniciará la etapa domiciliaria, centrada en kinesiología y en recuperar movilidad de manera gradual. Su amiga Graciela Borges le hizo llegar un gesto de apoyo, destacado por el entorno como un acompañamiento “siempre presente”.