No obstante, el hombre insiste con que él y sus compañeros fueron testigos “de que en realidad esa cosa observada no era un oso”, fundamentalmente debido a su tamaño aparente.
Sin embargo, la altura de la criatura mezcla de humano y animal no es un dato obvio según lo registrado por el video ya que parece cumplir con todos los requisitos clásicos de lo que la comunidad norteamericana denomina Bigfoot (en castellano Pie Grande) y lo llama un “blobsquatch”, una imagen ambigua y oscura que pone a este monstruo en el ojo del que mira.
Beard calculó que la bestia que vio fue dos o tres pies (de 0.61 a 0.91 metros) más alto que sus seis pies de altura (1,83 m), mientras que los osos negros, las especies más comunes de América del Norte y la única que vive en Utah, miden entre 5 y 7 pies (1,52 y 2,13 m) de altura cuando está sobre sus patas traseras.
Esta especie de monstruo raramente permanece de pie, pero cuando lo hacen, es porque algo inusual en su entorno merece una investigación a fondo.