Fue en la ciudad de Cañuelas. La víctima había ido a buscar algo a su auto cuando comenzaron los disturbios en la zona y recibió la piedra que lo dejó inconsciente en el piso. Fue trasladado a un hospital de urgencia, pero llegó sin signos vitales.
Fue en la ciudad de Cañuelas. La víctima había ido a buscar algo a su auto cuando comenzaron los disturbios en la zona y recibió la piedra que lo dejó inconsciente en el piso. Fue trasladado a un hospital de urgencia, pero llegó sin signos vitales.
Un hombre de 46 años salió a festejar como todo el pueblo argentino el agónico triunfo de la selección ante Egipto por los octavos de final de la Copa del Mundo. Pero lo que tenía objetivo de alegría y unión, terminó siendo el peor final posible: recibió un piedrazo en la cabeza, cayó inconsciente al suelo y falleció antes de que pudieran asistirlo en un hospital.
El hecho sucedió en la ciudad de Cañuelas, en un disturbio ocasionado en el cruce de las calles Libertad y 25 de Mayo. La víctima se llamaba Franco Depauli y, según sus familiares, había ido a buscar algo al baúl de su auto cuando comenzaron los disturbios. Fue allí cuando recibió la piedra que le provocó la descompensación inmediata y le dejó una herida en la cabeza.
El auxilio fue instantáneo. Lo trasladaron al Hospital Ángel Marzetti, ubicado a tan solo unas diez cuadras. Lamentablemente, al llegar al sanatorio, Depauli ya no tenía signos vitales: el golpe le provocó un traumatismo de cráneo y fue mortal.
El protocolo médico se activó rápidamente y realizaron las maniobras de reanimación durante 50 minutos, según contó Hernán Carpio, director del hospital, pero no obtuvieron ningún tipo de respuesta.
Después de la triste noticia, la seguridad de la zona revisó las cámaras de seguridad y consiguieron detener a un sospechoso: Iván Nahuel Lebrero. El chico de 20 años, presunto responsable de haber lanzado el objeto que dio en la cabeza a Depauli, fue detenido. Ya tiene antecedentes penales por robo y ahora se le sumará otra causa, caratulada como delito por “homicidio simple”.
También se difundió un video de los festejos, en el que aparece la víctima, desbordada de felicidad por el agónico triunfo de Argentina. “Nunca perdimos la fe”, sostuvo en el video, en el que también se lo ve saludando a una de las personas que se encontraba en el vehículo desde el cual lo grababan.