El jugador de fútbol argentino se volcó a las redes sociales para abrir su corazón y expresar su dolor más profundo. "Viví el peor momento de mi vida".
El jugador de fútbol argentino se volcó a las redes sociales para abrir su corazón y expresar su dolor más profundo. "Viví el peor momento de mi vida".
Lucas Trejo, jugador de fútbol argentino que supo instalarse en Venezuela para seguir los pasos de su carrera deportiva, vivió la peor de las tragedias. Hace un mes perdió a su esposa Yanina Maranella y de sus dos pequeños hijos, Aarón y Ainhoa, en el derrumbe del edificio Cumanagoto en La Guaira, a consecuencia del terremoto que azotó al país hermano.
"Hace un mes atrás me tocaba vivir el peor momento de mi vida, lo único que me aterraba, perder a mi familia. Me tocó buscar en un edificio derrumbado completamente a mi esposa y mis dos hijos, sabiendo que ya estaban sin vida", definió Lucas, a través de una publicación que compartió en su cuenta oficial de Instagram, aquella en la que solía publicar postales deportivas como así momentos compartidos con, justamente, su familia.
"Me tocó buscar en un edificio derrumbado completamente a mi esposa y mis dos hijos, sabiendo que ya estaban sin vida. No había nada que me aterrara más en mi existencia, pero decidí hacerlo desde la Fe, creyendo que podían estar vivos", compartió, el jugador de fútbol, que hacía algunos años que se desarrollaba profesionalmente, en el país hermano.
"No había nada que me aterrara más en mi existencia, pero decidí hacerlo desde la Fe, creyendo que podían estar vivos. Por eso esta imagen, cuando comenzó el tercer día decidí juntarlos y orar por un milagro. Así elijo vivir, por Fe, aun en las peores circunstancias", expresó, Trejo, en primera persona.
"Gracias a todos los que estuvieron a mi lado en esas primeras 72 horas. Cada uno de ustedes tienen nombres propios y me acuerdo muy bien de quienes fueron", enunció Lucas, sobre la ayuda y asistencia que recibió en el pueblo venezolano y de su familia, también desde Argentina, en el peor momento.
"Sin dudas, Dios los envió para arroparme y sostenerme, créanme que sin ustedes no hubiera podido soportar tanto dolor. Nunca me dejaron solo, nunca estuve solo, de verdad gracias", manifestó, Trejo.