El tributo a la Pulga en el Gigante de Arroyito generó silbidos y aplausos, mientras la hinchada del Canalla recordó a su propio ídolo con un cántico que marcó la escena del clásico rosarino.
El tributo a la Pulga en el Gigante de Arroyito generó silbidos y aplausos, mientras la hinchada del Canalla recordó a su propio ídolo con un cántico que marcó la escena del clásico rosarino.
El clásico rosarino entre Rosario Central y Newell’s se detuvo a los 10 minutos del primer tiempo para homenajear a Lionel Messi, luego de su decisión de dejar la Selección Argentina. El reconocimiento provocó una respuesta dividida en el Gigante de Arroyito, donde una parte de los hinchas acompañó con aplausos mientras otros expresaron su rechazo por el vínculo del rosarino con la Lepra. En medio de esa reacción, las tribunas comenzaron a cantar “Fideo, Fideo” en referencia a Ángel Di María.
La interrupción dispuesta por el árbitro Yael Falcón Pérez derivó inicialmente en silbidos contra el homenaje a Messi, especialmente por su declarado fanatismo por Newell’s y su pasado en las inferiores del club. Sin embargo, la protesta rápidamente dio paso a una reacción más heterogénea, con aplausos y el reconocimiento a Di María, uno de los grandes referentes de Rosario Central y pieza fundamental de la Selección Argentina campeona del mundo en Qatar 2022.
Di María, por su parte, acompañó el homenaje durante todo momento y se mantuvo al margen de la disputa entre las tribunas. El delantero del Canalla, que mantiene una estrecha amistad con Messi, aplaudió mientras se proyectaba el video dedicado a la Pulga en la pantalla del estadio. Su gesto contrastó con el clima que se había generado en las tribunas durante la interrupción del encuentro.
El vínculo de Messi con Newell’s también tuvo una presencia concreta dentro del campo de juego. Los futbolistas de la Lepra lucieron un parche alusivo al rosarino en sus camisetas como parte del reconocimiento al jugador que se formó en las inferiores del club antes de emigrar a España para continuar su carrera en Barcelona. Así, la figura del 10 estuvo presente en el clásico tanto en el homenaje como en la camiseta del conjunto rojinegro.