El guardameta quedó dentro del arco con la pelota en sus manos después de contener un remate sin demasiada potencia y terminó concediendo un gol inesperado. El VAR debió intervenir para confirmar que la pelota había cruzado la línea.
El guardameta quedó dentro del arco con la pelota en sus manos después de contener un remate sin demasiada potencia y terminó concediendo un gol inesperado. El VAR debió intervenir para confirmar que la pelota había cruzado la línea.
El partido en Córdoba tuvo una acción tan llamativa como determinante: Lucas Bruera protagonizó un error insólito que permitió la apertura del marcador para Instituto, luego de quedar metido dentro de su propio arco con la pelota controlada.
La jugada comenzó con un remate de Giuliano Cerato que no parecía representar un peligro serio. Sin embargo, el arquero atrapó el disparo, y retrocedió hasta cruzar la línea de gol, lo que convirtió la acción en el 1-0 para el conjunto local.
La situación fue tan inesperada que el árbitro Luis Medina y su asistente no advirtieron en primera instancia que la pelota había ingresado por completo. Ambos ya estaban pendientes de la continuidad del juego, por lo que fue necesaria la intervención del VAR.
Las imágenes de la repetición dejaron pocas dudas: el balón había traspasado la línea de meta mientras el arquero permanecía dentro del arco. No hubo una definición espectacular ni un remate imposible, sino una falla poco habitual para un futbolista profesional.
Para Estudiantes de Río Cuarto, la situación representa un duro golpe en su pelea por la permanencia. El equipo dirigido por el Yagui Forestello necesita reducir al mínimo este tipo de fallas si pretende sostener sus aspiraciones de mantenerse en la categoría.
Bruera, de 28 años, se formó en Estudiantes de La Plata, aunque no llegó a debutar en Primera División. Luego pasó por Chacarita, Villa Dálmine, Estudiantes de Caseros, Aldosivi y Carabobo de Venezuela, antes de incorporarse al León del Imperio.