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28 de septiembre 2026 - 18:35
El mensaje de Jorge Baliño sobre las acusaciones: "Si tienen pruebas, vayan a la Justicia"

El encargado del VAR en la polémica consagración de Rosario Central en la Supercopa Internacional frente a Estudiantes salió a responder a las críticas sobre el arbitraje.

Jorge Baliño, encargado del VAR en la polémica consagración de Rosario Central de la Supercopa Internacional frente a Estudiantes, salió a responder las críticas sobre el arbitraje en el Madre de Ciudades de Santiago del Estero. El juez explicó las decisiones y mandó un mensaje: "Si tienen pruebas, vayan a la Justicia".

"El sentimiento de la gente sobre los árbitros tiene que ver mucho con una cuestión que se instala desde lo mediático, de ciertos personajes que instalan situaciones sin ningún tipo de prueba. Si tuvieran una prueba, que vayan a la Justicia y lo demuestren. Cuando se instala algo en el mundillo del fútbol, después es muy difícil desarraigarlo", dijo.

Y prosiguió: "Hay comentarios que no suman para nada. Hay que bajar un poco el tono de ese mensaje para que no haya problemas, porque no se juzga igual a un árbitro que a un jugador en sus errores. Si yo me equivoco soy un corrupto; el jugador que la erró abajo del arco tuvo un mal día o una mala noche. No me parece justo que se juzgue tan distintamente a los protagonistas del juego".

Luego, sobre las jugadas, profundizó en este diálogo con Radio La Red: "En la situación puntual de González Pirez con Copetti, Darío (Herrera) y el asistente comentan que Copetti se había dejado caer y que había provocado el contacto frenándose. Uno conoce a los protagonistas y tiene en cuenta las situaciones, pero no se puede prejuzgar y pensar que porque se tiró en diez jugadas, en la undécima también lo hizo. En el VAR tenemos tiempo mientras el juego continúa; cuando la pelota se detiene, le volví a preguntar qué había visto y me repitió lo mismo".

"Ahí le dije: 'Mirá, Darío, lo que vos me relatás no pasa, te invito a un On-Field Review para que la vuelvas a evaluar'. Cuando la ve, claramente observa el contacto. Entiendo que se hable de ‘un contacto mínimo’, pero con un jugador lanzado a máxima velocidad, ese mínimo toque provoca su caída. Termina configurando lo que el reglamento define como imprudencia, algo que está reglamentado y se debe sancionar", agregó.

Más tarde, sobre la mano no sancionada que hubiera sido penal para Estudiantes, retrucó: "La mano está en una posición natural o normal para la acción que realiza el jugador al saltar a cabecear. Cuando la evaluamos desde los distintos ángulos, observamos la cercanía entre el cabezazo del delantero y el defensor, lo que quita posibilidad de reacción e intención de jugar el balón con la mano".

"No amplía volumen porque la mano no está abierta en cruz, sino orientada hacia adelante en un movimiento natural del propio salto. El jugador no intentó bloquear ese cabezazo con sus manos. Consideramos que la evaluación realizada por Darío (Herrera) en el campo era la correcta y por eso decidimos no llamarlo al VAR", concluyó.

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