El informe arbitral reveló una serie de episodios ocurridos durante el encuentro en UNO, que incluyeron la desaparición de elementos personales y un llamativo incidente en el estacionamiento.
El informe arbitral reveló una serie de episodios ocurridos durante el encuentro en UNO, que incluyeron la desaparición de elementos personales y un llamativo incidente en el estacionamiento.
El empate 3-3 entre Estudiantes e Instituto dejó mucho más que un resultado cargado de emociones. Después de remontar tres goles con un hombre menos, el Pincha quedó involucrado en una polémica denuncia de Hernán Mastrángelo, quien informó distintos episodios de violencia y falta de seguridad en el estadio UNO.
El árbitro presentó un informe en el que describió situaciones ocurridas durante el partido y también después del pitazo final. Entre los hechos señalados aparecen el robo de pertenencias de la cuaterna arbitral y la manipulación intencional de una rueda de su vehículo particular.
Uno de los incidentes tuvo como protagonista a un secretario técnico del conjunto platense. El juez explicó: "A los 84 minutos, el secretario técnico Leonardo Gastón Mansilla ingresó al banco de suplentes sin autorización y se puso cara a cara con el asistente número 1 protestando fallos arbitrales de forma violenta y agresiva utilizando términos inapropiados, por lo que lo expulsé del campo de juego y tuvo que ser retirado por personal de seguridad del club".
Sin embargo, el episodio más llamativo ocurrió durante el desarrollo del primer tiempo. Al regresar del descanso, los integrantes del equipo arbitral advirtieron que habían desaparecido cuatro toallones que les había proporcionado la utilería local. Sobre lo sucedido, Mastrángelo consignó: "En el entretiempo nos dimos cuenta que nos sustrajeron los cuatro toallones que la utilería del club local nos había facilitado para nuestro uso, este hecho deja en evidencia que alguna persona ajena a la cuaterna arbitral ingresó sin autorización a nuestro vestuario mientras transcurría el primer tiempo. En ese momento informamos el hecho y nos entregaron una llave del vestuario”.
La situación generó interrogantes porque el vestuario arbitral permanece cerrado y el ingreso requiere autorización del juez. Además, los integrantes de la terna revisaron sus objetos personales y, en ese primer control, no detectaron otras faltantes.
Pero las complicaciones no terminaron allí. Cuando se disponían a abandonar el estadio y dirigirse hacia el automóvil, estacionado en un sector asignado por la Policía y la seguridad del club, encontraron uno de los neumáticos traseros desinflado de manera deliberada.
"Al retirarnos del vestuario e ir a nuestro vehículo, ubicado en el estacionamiento asignado por la policía y seguridad del club, nos anoticiamos que nos habían desinflado un neumático trasero intencionalmente, ya que dejaron la tapa de la válvula al lado de la cubierta”, detalló el árbitro en su presentación.
Finalmente, los integrantes de la cuaterna utilizaron un compresor propio para recuperar la presión de la rueda y pudieron retirarse sin mayores inconvenientes. No obstante, lo denunciado dejó bajo cuestionamiento las condiciones de seguridad en UNO, en una jornada que ya había estado marcada por las tensiones dentro y fuera del campo de juego.
Aunque las incidencias y robos no se justifican, las razones que pueden llegar a explicar el maltrato a la cuaterna arbitral en el estadio de La Plata puede deberse a las decisiones del juez principal que hicieron estallar de la bronca a la gente. No solo la expulsión de Santiago Núñez que dejó al Pincha con 10 jugadores, sino también lo permisivo en algunas imprudencias de los futbolistas de La Gloria dentro del área. Post partido, alzaron la voz.
“Fue un partido raro, cada vez que entrás al área te agarran. Cada tiro libre o córner paran el partido, pero bueno, ahora ya está. Lo importante es que lo pudimos empatar y no perdimos”, expresó Tiago Palacios, autor del segundo gol del local. Y agregó: "Cuando es así cuesta. Uno quiere encontrarse pero esto te frustra. Te enoja pero ya está, no hace falta hablar del árbitro. Ya está".
Fernando Machado, ayudante de campo que estuvo al frente del equipo debido a la suspensión de Alexander Medina, se expresó por lo mismo en la conferencia de prensa: “Es difícil hablar del arbitraje, creo que lo vimos todos. Es bravo cuando parece que hay dos reglamentos. Uno queda como un llorón, pero los agarrones en el área son de locos. Podés advertir una o dos veces, pero ¿cuántas veces los vas a advertir? No le encuentro mucha explicación. Hoy los agarrones de Instituto fueron monstruosos. No hay muchas cosas más por decir, es un partido difícil de analizar por esas cosas, no son condiciones normales”.