Franco Baresi murió a los 66 años. El Milan despidió a su máxima leyenda con un emotivo mensaje y recordó el legado que dejó en el fútbol italiano.
Franco Baresi murió a los 66 años. El Milan despidió a su máxima leyenda con un emotivo mensaje y recordó el legado que dejó en el fútbol italiano.
El fútbol italiano atraviesa un día de luto tras la muerte de Franco Baresi a los 66 años. El histórico defensor y máximo referente del AC Milan fue homenajeado por la institución con un sentido mensaje publicado en sus redes sociales.
"El AC Milan despide con profundo pesar a Franco Baresi, una leyenda eterna del club. Su ejemplo, su personalidad y su legado permanecerán para siempre, al igual que la camiseta número 6, que forma parte de la historia y la identidad de nuestra institución", expresó el conjunto italiano.
Además, el club agregó: "Todo el AC Milan acompaña a la familia de Franco Baresi en este doloroso momento. El cariño y las condolencias de los aficionados rossoneri están con ellos".
Nacido el 8 de mayo de 1960 en la región de Lombardía, Baresi llegó a las divisiones inferiores del Milan en 1974. Cuatro años después, con apenas 17 años, debutó en el primer equipo y comenzó una carrera que lo convertiría en uno de los jugadores más importantes de la historia de la institución.
Durante casi dos décadas defendió exclusivamente la camiseta del Milan, con la que conquistó 18 títulos, entre ellos seis Serie A, tres Copas de Europa/Champions League y tres Supercopas de Europa, además de otros trofeos nacionales e internacionales.
Considerado uno de los mejores defensores centrales de todos los tiempos, disputó 714 partidos oficiales con el club italiano. Compartió plantel con figuras como Marco van Basten, Ruud Gullit y Frank Rijkaard, y fue dirigido por entrenadores emblemáticos como Arrigo Sacchi y Fabio Capello. Su capacidad para anticipar las jugadas, su liderazgo y su calidad técnica lo convirtieron en un modelo para varias generaciones de futbolistas.
Con la selección de Italia, Baresi también dejó una huella imborrable. Integró el plantel que conquistó el Mundial de España 1982 y tuvo un papel destacado en las Copas del Mundo de Italia 1990 y Estados Unidos 1994, consolidándose como uno de los grandes símbolos del fútbol italiano.