Agustín Módica, delantero de Gimnasia de Mendoza y líder de la tabla de anotadores con cinco goles en cinco fechas, tiene una particular historia.
Agustín Módica, delantero de Gimnasia de Mendoza y líder de la tabla de anotadores con cinco goles en cinco fechas, tiene una particular historia.
Guido Carrillo (Estudiantes), Jordy Caicedo (Huracán), Maravilla Martínez (Racing), Gabriel Ávalos (Independiente), David Romero (Tigre), Alexis Cuello (San Lorenzo), Rafael Santos Borré (River), Miguel Merentiel (Boca). Son varios los delanteros de jerarquía que ya se ganaron su fama en el Torneo Clausura pero el goleador del campeonato es un nombre sorpresivo, desconocido para muchos: Agustín Módica, de Gimnasia y Esgrima de Mendoza.
Módica nació el 12 de enero del 2003 en Villanova d'Albenga, una localidad de menos de 3.000 habitantes en el norte de Italia. Su padre, Pablo Módica, fue un volante rosarino de larga trayectoria en el Ascenso de Argentina y al momento de su nacimiento de Agustín se encontraba jugando para el Albenga, de las categorías menores de Italia. Sin embargo, vivió solo sus primeros dos años de vida en Italia y se crio en Rosario en la vuelta de su padre a su ciudad.
El Flaco, como lo apodan al delantero, empezó a jugar en los clubes de barrio Amistad y Progreso y Río Negro previamente a probar en el fútbol en las inferiores de Central Córdoba y finalmente recalar en Rosario Central. “Hizo más de 30 goles (en Central Córdoba) y ahí se probó en Central, que estaba Rafael Maceratesi. Estuvo una semana a prueba y por suerte quedó”, dijo su padre hace un tiempo en una entrevista con el diario La Capital.
Módica llegó a debutar en la Primera del Canalla el 19 de septiembre de 2023 en el empate 1 a 1 en Arroyito, partido en el que ingresó desde el banco de suplentes. Disputó 30 encuentros y anotó 7 goles en el club rosarino hasta que a inicios de este año se marchó a Gimnasia de Mendoza en busca de tener continuidad. Y la consiguió para demostrar su capacidad: convirtió 4 tantos en 13 duelos en el Apertura y lleva 5 gritos en 5 juegos en el Clausura.
Módica inició con todo el Clausura: marcó con un cabezazo de jerarquía con el que Gimnasia y Esgrima de Mendoza se impuso por 1 a 0 ante Central Córdoba en su estreno en el campeonato local. El delantero le dio un sutil frentazo al balón dentro del área para ponerlo contra un palo con una serenidad impropia de sus 23 años. Después, no anotó en la caída por 1 a 0 de su equipo con San Lorenzo pero reapareció con un doblete frente a Unión en la tercera jornada.
Módica abrió el marcador en el tiempo de descuento del primer tiempo de penal y liquidó la historia al inicio del complemento con una gran definición al quedar mano a mano con Matías Mansilla para el 2-0 final. Luego, no marcó en la caída 1 a 0 con Instituto en la cuarta fecha y volvió a brillar ante el Talleres de Sampaoli con otro doblete en el 3-1 final en Mendoza.
El atacante volvió a anotar de penal con su técnica de respiración profunda y repiqueteo previo a definir desde los doce pasos como ante Unión y festejó por quinta vez en el torneo después de una pared con un compañero y definición a primer palo engañando con definir al segundo con el cuerpo. Y contando... Módica tiene apenas 23 años, es presente y futuro pero mucho antes sobrevivió a una tragedia.
Módica se salvó de morir a sus 10 años en la famosa explosión de Salta 2141 de Rosario de 2013, que dejó 22 fallecidos y más de 60 heridos. El delantero, que por ese entonces era un niño, estaba durmiendo en la casa de su abuela que estaba enfrente del edificio donde una fuga de gas terminó provocando una explosión y posterior derrumbe de una de las torres. Los vecinos olían gas, su abuela lo despertó y le pidió que se cambiara.
El futbolista fue a una habitación del fondo y mientras se agachaba para atarse los cordones sintió un fuerte viento en la cara. Segundos después, la ventana que estaba detrás suyo explotó y le produjo un corte en la ceja. “Al instante se rompe la ventana que tengo atrás y me corta un poco la ceja. Ahí, un silencio de un segundo y en ese momento, explotó todo”, recordó años después.