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06 de julio 2026 - 13:38
Poncho, micrófono y abrazo guaraní: Alfaro lideró la bienvenida del equipo a Paraguay tras la eliminación del Mundial y firmó su continuidad

El entrenador argentino fue el líder de la bienvenida a los jugadores en Paraguay tras la eliminación ante Francias, se mostró más firme que nunca y, con una de sus frases épicas, apuntó a un nuevo objetivo.

La eliminación de Paraguay en el Mundial 2026 no fue una más de las tantas que quedaron en el camino. La poderosa fuerza guaraní dejó su huella y logró que todo el mundo pose sus ojos en ellos. Después de un inicio preocupante con la derrota 4-1 ante Estados Unidos, batallaron en la fase de grupos, consiguieron pasar de ronda y eliminaron a la tetracampeona Alemania por penales en 16avos. Después se enfrentó con Francia y no estuvo lejos de repetir: un penal desfortunado le dio el gol a Kylian Mbappé para que, con un ajustado 1-0, se queden con el boleto a octavos.

La ilusión que crecía a medida que transcurría el partido, que se encaminaba al alargue, se vio arrebatada y con ella la alegría de los hinchas. Un golpe, quizás esperado pero duro al fin, no borra la heroica vuelta de la Albirroja a una Copa del Mundo tras 16 años, en la que supo revolucionar de la mano de Gustavo Alfaro.

Después de algunas dudas inevitables, condicionadas por la eliminación en octavos, el entrenador argentino estuvo en la bienvenida de los jugadores al país sudamericano y se mostró más firme que nunca en el cargo. Con la presencia del presidente de la nación, Santiago Peña, y ante miles de hinchas que se acercaron hasta el Aeropuerto Internacional Silvio Pettirossi, se puso un poncho y alzó esa oratoria característica: "Presidente, no sabe la sana envidia que tengo por este país, por el poder que tiene este país, por el corazón que tiene este país, por lo que late este país. Cuando este país se pone detrás de una idea, si algo me enseñaron estos muchachos que los imposibles no existen, es porque ustedes también enseñan que lo imposible no existe".

La valentía y épica de la Albirroja reflejó esa fortaleza física y mental para superar las adversidades, uno de los atributos más imponentes de esta nación. "Esta llama que estos chicos encendieron, que volvieron a encender, porque es la llama que históricamente Paraguay tuvo encendida, para demostrarte al mundo que está de pie, que los miramos a todos a los ojos de frente", expresó Alfaro, en referencia a la levantada que logró el equipo desde el debut.

Y fue inevitable no verse seducido a continuar en esta lucha que comenzó con aquella clasificación a la Copa del Mundo desde Sudáfrica 2010 y con ella la batalla hasta estar entre los 16 mejores equipos, algo inimaginable hace un año. Por eso, el rafaelino de 63 años vaticinó que seguirá como DT de la Albirroja: "Hay un montón de desafíos por delante, un montón de cosas que hay que tratar de lograr, de conquistar y de trabajar. Ojalá que entre todos podamos seguir haciendo cosas hermosas".