En la despedida del Muñeco, el defensor, que portó la cinta de capitán en este encuentro, le dedicó su gol al Taladro al entrenador.
En la despedida del Muñeco, el defensor, que portó la cinta de capitán en este encuentro, le dedicó su gol al Taladro al entrenador.
Lucas Martínez Quarta le marcó a Banfield en el Monumental y fue a abrazar a Marcelo Gallardo, quien en este partido le pondrá fin a su segundo ciclo en River, que estuvo lejos de las expectativas generadas, dado que no hubo vueltas olímpicas en un año y medio e incluyó una fuerte crisis deportiva con 12 derrotas en los últimos 20 partidos.
Tras una previa donde la gente apuntó a los jugadores, Martínez Quarta abrió el marcador a los 13 minutos de juego con un perfecto cabezazo que dejó parado a Facundo Sanguinetti, arquero de Banfield. "Chino" miró a la gente, se besó el escudo y luego, junto con Gonzalo Montiel y Lautaro Rivero, se acercó a abrazar a un serio Marcelo Gallardo.
El gol fue una jugada con suma precisión. Centro cruzado de Ian Subiabre al segundo palo y un Lucas Martínez Quarta que apareció con claridad: salto perfecto, frentazo limpio y dirección cruzada para dejar la pelota inatajable para Sanguinetti, que segundos antes había respondido con reflejos ante un disparo a quemarropa de Galván.
Con cierta seriedad y la mirada fija en el campo, como alguien totalmente compenetrado con el partido, Marcelo recibió el abrazo de los tres y, casi de inmediato, comenzó a aplaudir, en señal de arenga, como exigiéndoles un esfuerzo mayor a sus dirigidos tras el gol tempranero en el Monumental.