Tras recibir un diagnóstico de cáncer terminal, un brasileño decidió despedirse en vida junto a familiares y amigos. Días antes de morir publicó un último mensaje de paz y agradecimiento.
Tras recibir un diagnóstico de cáncer terminal, un brasileño decidió despedirse en vida junto a familiares y amigos. Días antes de morir publicó un último mensaje de paz y agradecimiento.
Tiago Martins Pitthan murió a los 47 años en Campo Grande, Brasil, poco más de un mes después de organizar su propio velorio como una celebración para compartir con familiares y amigos mientras todavía podía hacerlo.
El hombre había sido diagnosticado con un cáncer de estómago en fase avanzada. Después de que los médicos detectaran una metástasis durante una cirugía, le comunicaron que la enfermedad ya no tenía posibilidades de cura. Lejos de encerrarse, decidió aprovechar el tiempo que le quedaba para concretar proyectos personales y despedirse de sus seres queridos de una manera diferente.
El 30 de mayo reunió a familiares y amigos en un antiguo galpón de una cervecería, donde organizó una fiesta con bandas en vivo, un festival de samba y hasta un pintor que retrató el encuentro en tiempo real. La propuesta buscó reemplazar el clima de un funeral tradicional por una celebración compartida mientras él aún podía participar.
Tras recibir el diagnóstico en marzo de 2024, Pitthan continuó trabajando y entrenando. Además, se propuso cumplir varias experiencias que tenía pendientes.
Entre ellas, aprendió a tocar la guitarra desde cero para subir a un escenario por primera vez, descendió 70 metros en rapel hasta el Abismo Anhumas y también realizó un salto en paracaídas.
Pocas horas antes de morir, desde el hospital publicó un video en sus redes sociales con un mensaje que rápidamente se viralizó.
"Estoy bien, en paz, feliz. Valió la pena. Todo valió la pena. Tuve una buena vida y eso es todo. Yo gané. Un beso del Buen Sujeto".
Sus palabras fueron compartidas por miles de usuarios, que destacaron la serenidad con la que enfrentó sus últimos días y la decisión de transformar su despedida en un encuentro para celebrar la vida.