Ante el hecho en la escuela de La Matanza que pudo haber provocado una tragedia, el director Alberto Bean habló con los medios y expresó su dolor por la situación.
Ante el hecho en la escuela de La Matanza que pudo haber provocado una tragedia, el director Alberto Bean habló con los medios y expresó su dolor por la situación.
La Matanza sigue conmocionados tras conocerse la noticia de que un adolescente de 15 años llevó escondida un arma al colegio y se disparó por accidente. Ante el trágico hecho, el director Alberto Bean habló con los medios y expresó su dolor por la situación.
Bean, director del Instituto Jesús María Plaza, sostuvo que “fue una situación de conflicto entre dos estudiantes”. “Que un menor tenga un arma es algo gravísimo”, señaló.
"Algo nos está pasando como sociedad si un menor viene a la escuela con un arma", sostuvo el directivo. Bean señaló además que deberá concurrir a la comisaría para prestar declaración y que no brindará detalles sobre lo que manifestó el alumno.
Sobre el adolescente que llevó el arma, reveló que “no tenía problemas de disciplina” pero que, de todas maneras, va a haber un abordaje con los equipos estructurales y psicólogos para contener a los chicos y a las familias. Asimismo, dos grupos irán para trabajar en forma conjunta con las autoridades del instituto sobre lo sucedido.
Aunque no precisó si comenzarán a realizarse revisiones de mochilas, Bean explicó que se trabajará con los equipos correspondientes y que este miércoles participarán grupos de ayuda para abordar lo sucedido.
El director indicó que se activó el protocolo previsto para este tipo de situaciones y que se mantendrá el diálogo con las familias de los estudiantes. "Son menores y hay cuestiones que tenemos que abordar", señaló, y confirmó que este miércoles habrá clases y también una reunión con la comunidad educativa para analizar lo ocurrido.
El hecho ocurrió este martes en la institución ubicada en la intersección de las calles Benjamín Matienzo y Mañasco, en Villa Dorrego.
Según informaron fuentes policiales, el adolescente llegó a la escuela con un revólver calibre .32 dentro de su mochila. Al ingresar al salón, tiró la mochila al piso y se produjo una detonación. El estruendo alertó a las autoridades del colegio, que activaron el protocolo que está establecido para todas las escuelas secundarias y avisaron a la Policía.
Cuando los efectivos llegaron al lugar, se entrevistaron con el director de la institución, quien confirmó que uno de los alumnos había llevado un arma de fuego.
Los policías secuestraron un revólver calibre .32, sin marca visible y con numeración. En su interior tenía cinco cartuchos intactos y uno percutado, compatible con la detonación ocurrida dentro del aula.