El nacimiento fue registrado gracias al seguimiento de una hembra con un collar satelital y ocho cámaras trampa instaladas en el Parque Nacional Ansenuza.
El nacimiento fue registrado gracias al seguimiento de una hembra con un collar satelital y ocho cámaras trampa instaladas en el Parque Nacional Ansenuza.
Una hembra de aguará guazú dio a luz cuatro crías en el Parque Nacional Ansenuza, en Córdoba, en un hecho que pudo ser registrado gracias a un proyecto de monitoreo y conservación de la especie.
La protagonista es Cucusa, una ejemplar que desde abril era seguida mediante un collar satelital colocado por la organización Aves Argentinas. El dispositivo permitió detectar un cambio en sus movimientos y comportamiento, una señal que llevó a los investigadores a sospechar que podía haber tenido cachorros.
A partir de esa información, el conservacionista Augusto Distel instaló ocho cámaras trampa en distintos sectores de la zona y se retiró para evitar interferir con la rutina del animal.
La confirmación llegó al día siguiente, cuando revisó las tarjetas de memoria de las cámaras. Las imágenes mostraron a Cucusa junto a sus cuatro cachorros y permitieron registrar cómo la madre transporta a las crías entre distintos refugios.
"Un día salí a buscar a Cucusa y noté algo diferente en su comportamiento. Sus movimientos habían cambiado. Decidí instalar ocho cámaras trampa en la zona y retirarme para no interferir. Al día siguiente volví a revisar las tarjetas y llegó la confirmación que esperaba: Cucusa había tenido cuatro cachorros", relató Distel.
Durante la crianza, los ejemplares adultos de esta especie suelen trasladar a sus crías cada dos o tres días entre distintos sitios de refugio. Por eso, el seguimiento permite conocer mejor cómo utilizan el ambiente durante una de las etapas más vulnerables de su vida.
El registro representa además el primer monitoreo de aguará guazú realizado en Córdoba. En esa provincia, la especie está declarada Monumento Natural Provincial.
El aguará guazú, cuyo nombre científico es Chrysocyon brachyurus, es el cánido más grande de Sudamérica. En Argentina se encuentra la población más austral de la especie.
En Córdoba está categorizado como especie en peligro de extinción, mientras que a nivel nacional figura como vulnerable según la Sociedad Argentina para el Estudio de los Mamíferos (SAREM). A nivel mundial, la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) lo considera casi amenazado.
Entre las principales amenazas para la especie se encuentran la pérdida y fragmentación de los ambientes naturales, los atropellamientos en rutas, la caza y el contacto con animales domésticos.
El Parque Nacional Ansenuza, creado en 2022, protege un extenso sistema de humedales en Córdoba. El área abarca el Mar de Ansenuza y los Bañados del Río Dulce, un ambiente clave para distintas especies de fauna silvestre.
El seguimiento de Cucusa permitirá continuar reuniendo información sobre sus desplazamientos, los refugios que utiliza y la forma en que se mueve junto a sus crías. Las cámaras trampa, además, permiten observar estos comportamientos sin acercarse ni alterar la rutina de los animales.