En una conferencia en Nueva York,
Ben Van Beurden sostuvo que la empresa está asumiendo una revisión estratégica de activos "downstream" (el sector que abarca refinación y comercialización) en el país, según difundió aquí la agencia internacional Reuters.
Ben Van Beurden, presidente ejecutivo de Shell.No obstante, una vocera de la compañía aclaró que
los activos de upstream -de exploración y producción- en la Argentina no forman parte de esa revisión.
En el país, Shell es propietaria de una refinería en Buenos Aires, cerca de 600 estaciones de servicio, más negocios de comercialización y suministro, químicos, propano o gas de petróleo licuado, combustibles marinos, combustibles para la aviación y negocios de lubricantes.
El directivo de la compañía expresó su esperanza de que los recortes que impulsará el grupo "ayuden a impulsar las acciones" de la compañía petrolera para recuperar posiciones a nivel internacional.
En cuanto a participación en exploración petrolera -que no está en venta-, la compañía ingresó en 2012 en el negocio de los combustibles no convenciones y en la actualidad tiene cinco proyectos de este tipo en Neuquén.
En esa provincia cuenta con dos yacimientos no convencionales:
Cruz de Lorena y
Sierras Blancas, de los cuales
obtuvo permisos de 35 años, además de poseer participación en
Águila Mora.
Además, impulsa la obra de una planta de procesamiento y separación de crudo para manejar el caudal de producción de sus yacimientos sobre
Vaca Muerta. Ese emprendimiento tendrá una capacidad de 10.000 barriles por día de crudo liviano y estaría terminada a fines de 2016.