En las ventanas y marcos, en tanto, se habían colocado cintas que sellaban las aberturas.
En una de las pruebas hechas en la casa, el cuerpo de Bomberos porteño utilizó polvo fumígeno y comprobó que los gases de la combustión ingresaban directamente al ambiente en vez de salir al exterior, como señala la reglamentación. Los técnicos remarcaron que el sistema de calefacción tenía un claro deterioro por la falta de mantenimiento, a lo que se sumaba una corrosión avanzada de los caños y la imposibilidad de obstruir las filtraciones.
Otro de los puntos clave fue la falta total de ventilación en la vivienda. Los expertos que revisaron las habitaciones observaron que todas las rejillas y aberturas estaban cubiertas con film y nailon, bloqueando la entrada de aire fresco y la salida de aire viciado.
En las ventanas y marcos, en tanto, se habían colocado cintas que sellaban las aberturas. De esa manera, los gases perjudiciales quedaban acumulados dentro de la casa, sin posibilidad de renovación. “Se desconoce quién realizó esto, pero la sospecha es que fue como intento de mantener el calor interior y protegerse del frío, algo que en este caso potenció el riesgo”, explicaron fuentes citadas por Infobae.
El análisis realizado junto a la empresa Metrogas abarcó mediciones de monóxido en todos los artefactos a gas del domicilio, donde se hallaron concentraciones muy elevadas y fuera de toda norma. Así, al elaborar una conclusión parcial sobre los factores principales que derivaron en el desenlace fatal, los especialistas hicieron referencia a una combinación de un mal funcionamiento del calefactor, la corrosión en los caños, la filtración de gases en la estructura del piso y la casa completamente sellada.
En las mediciones de monóxido de todos los artefactos a gas del domicilio se hallaron concentraciones muy elevadas y fuera de toda norma.
Cómo sigue el único sobreviviente
El bebé de un año y medio, único sobreviviente de la tragedia de Villa Devoto, se encontraba este jueves evolucionando favorablemente en su segundo día de internación. De acuerdo con el último parte médico, el niño de 18 meses estaba utilizando asistencia respiratoria mediante una cánula de alto flujo, pero no requería de medicación inotrópica ni vasopresora.
Además, según informaron los médicos, su función cardíaca mostraba una mejora. “Continúa con monitoreo continuo estricto y tratamiento en la Unidad de Cuidados Intensivos Infantil del Hospital de Niños Ricardo Gutiérrez”, indicaron las fuentes. El hecho tuvo lugar este martes en una vivienda de la calle Sanabria al 3700, a una cuadra de la estación de trenes de Villa Devoto.
Las víctimas fueron identificadas como Demetrio De Nastchokine (79), su esposa Graciela Just (73), su hijo Andrés De Nastchokine (43), su mujer Marie Camille Lalanne (40) y, Elisa, la hija de cuatro años de la pareja. Los últimos tres habían llegado al país de visita desde Italia, donde vivían junto a la criatura que se salvó.
Los cuerpos fueron hallados tras un llamado al 911 de un familiar. Personal de Bomberos ventiló el lugar para permitir el ingreso del SAME, que constató los fallecimientos. Según se indicó, Andrés, Marie Camille y la pequeña Elisa estaban en una habitación ubicada en el primer piso. Los abuelos Demetrio y Graciela fueron hallados sin vida en el segundo piso. En tanto, el bebé se encontraba en otra habitación del primer piso, en buen estado general, aunque con signos de exposición al gas.