Su ADN se encontró en el material explosivo utilizado en la capital francesa. Los servicios secretos lo tenían en su punto de mira, en particular porque tenían constancia de que había ido a Siria en febrero de 2013.
En septiembre pasado fue objeto de un control, en la frontera entre Austria y Hungría en el que dio una identidad falsa
-Sufiane Kayal-. Iba entonces acompañado de dos presuntos miembros de la red que atentó en París: el francés Salah Abdeslam, arrestado el viernes pasado en Bruselas y el argelino Mohamed Belkaïd, abatido por la policía tres días antes también en la capital belga.
Laachraui tiene 24 años y nacionalidad belga. Procede del barrio Schaerbeek y se le relaciona con las redes yihadistas en otro sumario en el que la justicia belga debe dictar sentencia el próximo mes de mayo.
La Fiscalía pidió en febrero
15 años de prisión contra él por haber reclutado a varios de sus amigos para el Estado Islámico (EI).