Según un estudio reciente publicado en la revista Jama Pediatrics, menos del 0.1% de los menores estadounidenses con seguro privado recibieron tales tratamientos hormonales entre 2018 y 2022.
La administración Trump endureció su discurso y acciones contra la comunidad LGBTQ+, incluyendo intentos por excluir a las personas transgénero de las Fuerzas Armadas. Esta nueva publicación llega en un contexto electoral en el que temas como identidad de género y derechos reproductivos son ejes de fuerte polarización política.
En el plano internacional, la discusión también se mantiene activa. En 2024, un informe encargado por el sistema de salud del Reino Unido recomendó una "extrema prudencia" en la prescripción de tratamientos de afirmación de género en menores, aunque sin descartarlos por completo.
Mientras tanto, organizaciones defensoras de los derechos trans temen que este tipo de informes aliente legislaciones aún más restrictivas en estados republicanos, profundizando la criminalización de cuidados de salud que, según sostienen los especialistas, salvan vidas al reducir el sufrimiento psicológico de jóvenes transgénero.