"Aunque estamos experimentando cierto tumulto en Sudamérica, no es lo mismo que en 2002, 2004 o 2006. Vamos a tener problemas políticos. Y en vez de quejarnos de los problemas políticos, tenemos que ser inteligentes y tratar de resolverlos, tratar de hablar las cosas. Intentar que la gente aprenda a convivir democráticamente en la adversidad", dijo Lula.
Horas antes, Lula había criticado a lo que llamó la "nueva experiencia" en el continente americano, al referirse, sin nombrarlo, al futuro Gobierno de Milei.
En su programa semanal Conversación con el Presidente, Lula elogió la capacidad de diálogo del ministro de Hacienda, Fernando Haddad, con países que no tienen el mismo color político que Brasil.
"Haddad ha viajado mucho por países que no piensan como nosotros para discutir y conocer experiencias. Solamente espero que no vaya atrás de esta nueva experiencia que surgió por el continente, espero eso", dijo Lula, con ironía, mientras sonreía, al lado de su ministro y el conductor del programa que emiten los medios públicos
El mandatario no hizo referencia directa a la Argentina, pero hizo el comentario cuando se refería a las relaciones de Brasil con las otras naciones, y dijo que su país está "de moda" porque tiene los recursos que el mundo necesita para la transición energética del modelo de producción.
Ausencia en la ceremonia de asunción Lula no asistirá a la ceremonia de asunción de Milei el 10 de diciembre debido a que se sintió ofendido en términos personales por los insultos del argentino, según reveló el asesor especial de asuntos internacionales brasileño, Celso Amorim.
"De lo que conozco al presidente Lula, veo difícil que vaya a la asunción, porque se sintió personalmente ofendido, pero el Estado brasileño estará representado", dijo Amorim al diario O Globo, luego de conocerse que Milei invitó al exmandatario Jair Bolsonaro, quien confirmó que viajará a Buenos Aires para la ceremonia.