“Tarde o temprano, el gobierno del Reino Unido tendrá el coraje de reanudar las negociaciones”, señaló Simon Jenkins del medio The Guardian, a la vez que indicó que “no pueden ser británicas para siempre”.
“Tarde o temprano, el gobierno del Reino Unido tendrá el coraje de reanudar las negociaciones”, señaló Simon Jenkins del medio The Guardian, a la vez que indicó que “no pueden ser británicas para siempre”.
Un periodista de un diario británico aseguró que “tarde o temprano, el gobierno del Reino Unido tendrá el coraje de reanudar las negociaciones” por las Islas Malvinas, a la vez que indicó que “no pueden ser británicas para siempre” y expresó su deseo de que la bandera que exhibieron los jugadores de la Selección argentina sea un llamado a la acción.
“Tarde o temprano, el gobierno del Reino Unido tendrá el coraje de reanudar las negociaciones”, señaló Simon Jenkins del medio The Guardian, tras lo cual expresó: “Como están las cosas, el Ministerio de Asuntos Exteriores y de la Commonwealth y el ministro de Defensa pospondrán el problema”.
En un informe del citado medio, el periodista manifestó luego: “Sería gratificante si la bandera de las Malvinas exhibida durante el partido en los Estados Unidos sacudiera a alguien para que pase a la acción. No pueden ser británicas para siempre”.
Los dichos de Jenkins se dan tras a la aparición de la bandera con la leyenda “Las Malvinas son argentinas” que exhibieron los jugadores de la selección argentina tras la victoria por 2 a 1 frente a Inglaterra en la semifinal del Mundial 2026 y, además, hizo un repaso por la historia de ciertos lugares que fueron colonias británicas y que, paulatinamente, dejaron de responder a la Corona.
Según el informe, el más reciente fue el acuerdo que Reino Unido y España cerraron esta semana en torno a la soberanía de Gibraltar y 24 horas después de la celebración por la firma del tratado en Bruselas, resurgió el reclamo por la soberanía de las Islas Malvinas tras la citada semifinal y Jenkins se preguntó: “¿Será mucho esperar que una negociación similar surja producto de la semifinal de anoche?“.
Según reconstruye el artículo de The Guardian, para 1971 se había establecido un acuerdo para que los habitantes de las islas pudieran viajar hacia el territorio continental y hacer uso de los hospitales, tiendas y otros servicios. “Gradualmente, los isleños estaban formando lazos cercanos con sus vecinos costeros”, destacaron.
“La problemática no era por una cuestión histórica -un argumento eterno-, sino por un sentido común geográfico”, señaló el periodista británico respecto de la predisposición que mostraba por aquel entonces la administración del Reino Unido. La búsqueda por ahorrar dinero también impulsó esa postura, tras indicar que las islas se encontraban expuestas y sin defensas.
En este sentido, reiteró: “Para el Reino Unido, era ridículo que un estado europeo debiera destinar fondos para financiar una gran marina de guerra para defender tierras distantes y disputadas”. Sin embargo, reprochó que el atropello por parte de las fuerzas militares argentinas en 1982 no solo desató el enfrentamiento armado, sino que generó un quiebre en las negociaciones en curso.
“Tal fue la lógica de la guerra que, una vez que comenzó, requirió una ‘victoria’. Un trato podría haber salvado a cientos de vidas y miles de libras”, analizó el artículo, tras hacer mención a los esfuerzos de los Estados Unidos y Perú de que ambas naciones bajaran las armas.
A pesar de esto, el columnista de The Guardian cuestionó que “lo que la guerra de 1982 no necesitaba era que el Reino Unido congelara completamente cualquier tipo de discusión sobre la soberanía de las islas por más de 40 años”.
“La realidad es que estas colonias, inevitablemente, tarde o temprano, se convertirán en parte de sus continentes. No pueden ser protegidas indefinidamente por un patrón europeo y los reclamos argentinos no se irán a ningún lado”, señaló.
A pesar de esto, el columnista de The Guardian cuestionó que “lo que la guerra de 1982 no necesitaba era que el Reino Unido congelara completamente cualquier tipo de discusión sobre la soberanía de las islas por más de 40 años”.
“La realidad es que estas colonias, inevitablemente, tarde o temprano, se convertirán en parte de sus continentes. No pueden ser protegidas indefinidamente por un patrón europeo y los reclamos argentinos no se irán a ningún lado”, señaló.
“Ninguno de los territorios de la era imperial británica tiene el derecho eterno de permanecer como están, menos uno que le cuesta a los contribuyentes británicos más de 60 millones de libras esterlinas en materia de defensa por año”, aseveró.