Decenas de comercios sufrieron alteraciones en sus sistemas de refrigeración, que elevaron la temperatura de los congeladores hasta los 50 grados. Investigan el origen del ataque.
Decenas de comercios sufrieron alteraciones en sus sistemas de refrigeración, que elevaron la temperatura de los congeladores hasta los 50 grados. Investigan el origen del ataque.
Decenas de supermercados y comercios de siete países europeos volvieron a ser afectados por un ciberataque que alteró el funcionamiento de sus sistemas de refrigeración y provocó pérdidas millonarias por la destrucción de alimentos. El incidente alcanzó establecimientos de Bélgica, Luxemburgo, Suecia, Irlanda, Países Bajos, Estonia y Finlandia.
Las autoridades de distintos países investigan lo ocurrido y todavía se desconoce quién está detrás del ataque que habría consistido en modificar de manera remota la configuración de los equipos de refrigeración para activar el proceso de descongelamiento. Como consecuencia, las temperaturas de algunos congeladores llegaron a alcanzar los 50 grados, lo que obligó a retirar y desechar productos que habían perdido la cadena de frío.
Sabcobel, una empresa belga fabricante de algunos de los equipos involucrados y encargada de gestionar los sistemas de Delhaize, confirmó que se trató de un ciberataque.
Su director ejecutivo, Stephan Moelans, explicó que los evaporadores de las unidades fueron puestos en modo de descongelamiento, lo que provocó el aumento de la temperatura.
La compañía trabajó durante toda la noche para desconectar de la red los equipos comprometidos. Moelans señaló que, después de un episodio similar ocurrido en Francia a principios de octubre, habían comenzado a implementar medidas para proteger los sistemas de sus clientes.
Sin embargo, advirtió que las modificaciones necesarias no podían resolverse únicamente mediante actualizaciones de software, sino que también requerían intervenciones físicas en los equipos.
La conexión a internet de los sistemas de refrigeración permite que los supermercados realicen tareas de mantenimiento y solucionen problemas de manera remota. Esa misma conectividad, sin embargo, puede convertirse en una vía de acceso para intervenciones no autorizadas si los dispositivos presentan vulnerabilidades.
En Bélgica, las consecuencias económicas alcanzaron a distintas cadenas. Una sucursal de Delhaize ubicada en Hoeilaart estimó pérdidas por 100.000 euros, equivalentes a unos US$112.145, solamente en mercadería. El cálculo fue informado por el gerente del establecimiento al medio local Het Laatste Nieuws y no contemplaba los costos adicionales derivados del cierre temporal del local.
Carrefour confirmó que 15 de sus sucursales belgas habían sido afectadas, aunque aseguró que tomó medidas para mantener abiertos todos sus establecimientos. Por su parte, cinco tiendas de la cadena Spar también registraron problemas en sus sistemas de refrigeración.
Una sucursal de ICA en Sjöbo comunicó en sus redes sociales que sus refrigeradores y congeladores habían sido intervenidos durante la noche y que sus temperaturas habían llegado a los 50 grados. El comercio debió cerrar temporalmente y retirar los alimentos afectados antes de volver a abrir.
En Irlanda, 13 supermercados de la cadena SuperValu registraron problemas en sus sistemas de refrigeración. Musgrave Group, propietario de la marca, confirmó que el incidente cibernético había afectado a un modelo específico de equipos. En Países Bajos, al menos 17 empresas sufrieron ataques contra sus sistemas de congelación y refrigeración. Según informó la emisora pública NOS, entre los establecimientos afectados había carnicerías y pequeños comercios de barrio.
También se detectaron inconvenientes en supermercados de Finlandia y Estonia. En el primer país, la cadena K inició una investigación a través de sus especialistas en seguridad informática.
Las agencias nacionales de ciberseguridad de Bélgica y Suecia siguen de cerca el caso. El Centro Nacional de Ciberseguridad del Reino Unido informó que trabaja junto con socios internacionales y representantes de la industria para determinar el alcance del incidente. Hasta el momento, no se reportaron episodios similares en territorio británico.