Pero críticos dicen que autoridades de la iglesia trataron de encubrir los hechos que se ventilaron por la vía judicial.
Bergoglio, quien se convirtió en cardenal de Argentina en 2001, no ha estado involucrado directamente en escándalos de abusos sexuales o encubrimientos, pero no logró destituir a los sacerdotes acusados y se negó a reunirse con las víctimas, dijo a Associated Press el abogado Ernesto Moreau, que representa a las menores abusadas por el sacerdote Napoleón Sasso.
"Bergoglio es el hombre más fuerte de la iglesia argentina desde el principio del siglo", dijo Moreau. "Nunca la cúpula de la Iglesia hizo algo para sacar las personas de estos lugares, tampoco hizo nada para aliviar el dolor de las víctimas".