El caso ha provocado una fuerte conmoción y críticas hacia el sistema de protección de menores. El padre del niño, Luis López, manifestó que había alertado reiteradamente a la justicia sobre los riesgos de que el menor conviviera con su madre. López denunció que, durante el proceso de revinculación, presentó videos en los que el niño suplicaba no ir a la casa materna, pero que sus reclamos fueron desestimados por la asesoría de menores y el juez de familia interviniente.
Por su parte, antes de su detención, Altamirano había negado las acusaciones de maltrato en declaraciones públicas, afirmando que buscaba proteger a su hijo. Sin embargo, la fiscalía consideró que existen elementos suficientes para su imputación. La investigación continúa para determinar si hubo otros responsables y para analizar el desempeño de los organismos oficiales que intervinieron en la custodia del menor.