Gustavo Briend calificó el crimen como un hecho sádico y sostuvo que la docente habría permanecido cautiva durante varias horas o incluso días. La autopsia reveló múltiples heridas, mutilaciones y lesiones defensivas. Hay cinco detenidos.
Gustavo Briend calificó el crimen como un hecho sádico y sostuvo que la docente habría permanecido cautiva durante varias horas o incluso días. La autopsia reveló múltiples heridas, mutilaciones y lesiones defensivas. Hay cinco detenidos.
El femicidio de Nancy Godoy, la docente rural de 52 años asesinada en Corrientes, continúa generando conmoción por la brutalidad del ataque. En las últimas horas, Gustavo Briend, abogado de la familia, brindó detalles estremecedores sobre las circunstancias en las que habría ocurrido el crimen y aseguró que la víctima fue torturada antes de morir desangrada.
En diálogo con Radio Dos de Corrientes, el letrado calificó el asesinato como “un hecho sádico” y consideró que detrás del ataque hubo una intención de provocar sufrimiento. “Hubo placer, gozo y disfrute de hacer sufrir a una persona”, expresó al referirse a las características de las lesiones que presentaba el cuerpo.
Briend también planteó la posibilidad de que Godoy haya permanecido retenida o cautiva durante varias horas o incluso días. Según explicó, los indicios encontrados permiten pensar que las heridas fueron provocadas en distintos momentos y no durante un único episodio.
“Yo creo que esas heridas fueron hechas en distinto espacio temporal. Y creo, porque hay indicios sobre eso y eso nos va a decir los estudios complementarios, que ella estuvo retenida o cautiva varias horas o varios días”, sostuvo.
En esa línea, describió la secuencia que considera posible: “A Nancy la cortaron a una hora, después la cortaron de nuevo en otro tiempo”. Y agregó: “Ahí es donde yo hablo del sufrimiento, de la tortura; murió desangrada, lo dice el informe médico”.
El abogado también apuntó contra la organización que, según su hipótesis, habría existido detrás del femicidio. “Dentro de esta acción primitiva hay una organización, para el crimen y para eliminar los rastros del delito”, afirmó. Además, señaló que algunas lesiones demostrarían que los responsables buscaron hacer sufrir a la víctima.
“Fue un acto de salvajismo, el cuerpo empezó a hablar y estamos trabajando en la búsqueda de la zona primaria, para saber dónde se cometió el crimen”, concluyó Briend. De todas formas, aclaró que todavía esperan los resultados de estudios complementarios para reconstruir con mayor precisión lo sucedido.
El informe realizado por el Instituto Médico Forense del Poder Judicial de Corrientes determinó que la docente sufrió una muerte extremadamente violenta. El cuerpo presentaba múltiples heridas punzocortantes y cortantes en distintas partes, entre ellas la cara, el cuello, el abdomen, los brazos y las piernas.
Los especialistas establecieron que algunas de esas lesiones fueron provocadas cuando Nancy todavía estaba con vida. También encontraron heridas defensivas, compatibles con maniobras de lucha para intentar protegerse del ataque, y mutilaciones, entre ellas la amputación de la mano izquierda.
Por la cantidad y las características de las lesiones, los investigadores consideran que podrían haberse utilizado varias armas, aunque todavía no pudieron determinar cuántas ni de qué tipo. Tampoco se logró establecer si existió una agresión sexual debido al avanzado estado de descomposición del cuerpo. Para intentar esclarecerlo, se realizarán estudios específicos en busca de marcadores biológicos y material genético.
Otro de los puntos pendientes es determinar con precisión cuándo ocurrió la muerte. Para eso, se solicitó la colaboración de especialistas de Córdoba que realizarán estudios entomológicos. En paralelo, el Laboratorio de Medicina Genómica de la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional del Nordeste (UNNE) trabaja en los análisis genéticos.