El fiscal de la Unidad de Microtráfico, Franco Carbone, explicó que el uso de menores en este tipo de delitos es una práctica cada vez más frecuente.
“Fueron tres niños en situación de vulnerabilidad. Es algo que venimos observando: el narco se vale de personas vulnerables y de menores de edad”, señaló. Según precisó, los chicos eran utilizados como “pasamanos” y esa actividad quedó registrada en tareas de campo y filmaciones realizadas por personal policial.
Carbone aclaró además que los menores estaban con sus familias, aunque los padres no fueron detenidos, y remarcó que la utilización de niños constituye una de las prioridades en la persecución penal del microtráfico. Por su parte, el fiscal regional Matías Merlo destacó el trabajo coordinado entre fuerzas provinciales y federales para dar respuestas rápidas a hechos de violencia compleja.
En los allanamientos se secuestraron 12 armas de fuego, municiones, un kilo de cocaína, balanzas de precisión, teléfonos celulares, dinero en efectivo y elementos utilizados para el fraccionamiento de drogas. Para los investigadores, el operativo representa un golpe significativo a las estructuras narco, pero también una alarma sobre el grado de degradación social que atraviesa a algunos sectores de Rosario.