Lo ocurrido con la jueza Julieta Makintash hizo caer el juicio que se llevaba adelante para investigar la muerte de Diego Maradona.
"Estuvimos a la altura de las circunstancias, lamentablemente somos parte de un sistema que defendemos a diario. Que una persona se equivoca y hace las cosas mal, no representa a toda la justicia", sostuvo Di Tommaso, quien después de confirmar la nulidad del juicio y esgrimir los argumentos por lo que se excusaron de participar en un nuevo debate, se acercó a las hijas de Maradona y a Verónica Ojeda y, después de unas pocas palabras, las abrazó. "Les auspicio mucha suerte y que a cada uno le llegue la justicia que merecen", les dijo la magistrada antes de finalizar la audiencia.
Luego, al salir de tribunales, la expareja de Diego Maradona y mamá de Diego Fernando, el hijo más chico del fallecido capitán de la Selección, declaró que siente "angustia, tristeza y hay que seguir adelante". "Va a haber justicia, vamos a volver a declarar y empezar de cero", sostuvo Ojeda. Y sumó: "Si hay que hacerlo mil veces lo haremos, pero va a haber justicia".
Cerca de ella y en medio de una marea de periodistas que las obligaron a volver a entrar a los tribunales, Dalma Maradona explicó que "lo único" que quieren "es que siga el juicio". "Lo único que queremos es que el proceso siga, que pueda seguir el juicio", dijo la mayor de las hijas del futbolista surgido en Argentinos Juniors.
Jana Maradona, otra de las hijas de Diego, dejó los tribunales muy enojada y expresó que tiene "bronca" y "odia" a la justicia tras la nulidad del juicio. "Tengo bronca, corta, los odio", lanzó la joven y enseguida sostuvo que "obvio" va a haber justicia por la muerte de su padre.
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