La quinta audiencia estará centrada en las pericias sobre la muerte de Díaz y en los informes médicos realizados al músico tras su detención.
La quinta audiencia estará centrada en las pericias sobre la muerte de Díaz y en los informes médicos realizados al músico tras su detención.
El juicio contra Cristian “Pity” Álvarez por el crimen de Cristian Maximiliano Díaz continuará este miércoles con seis testimonios de médicos y peritos que participaron de la investigación. La audiencia comenzará a las 10 en el Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional N° 29 de la Ciudad de Buenos Aires.
Entre los testigos estarán Angélica Cristina Bustos, quien realizó la autopsia de Díaz; Manuel Oscar Martín, licenciado en Criminalística; Melina Brenda Michel, especialista en Balística; Mariela Biazoni Rolla, médica legista; y los médicos forenses Esteban Toro Martínez y Celminia Guzmán.
Uno de los puntos centrales será determinar las lesiones que provocaron la muerte de Díaz y establecer la secuencia de los disparos. La defensa de Álvarez considera que esta cuestión puede ser clave para sostener su hipótesis de legítima defensa.
También declararán los profesionales que evaluaron al músico después del crimen. En 2018, el psiquiatra Esteban Toro Martínez concluyó que Álvarez estaba “psíquicamente compensado y en condiciones de estar en juicio”, aunque consignó antecedentes de consumo de sustancias y algunas alteraciones en la atención y el pensamiento.
La situación vuelve a cobrar relevancia porque durante las últimas audiencias “Pity” se quedó dormido e incluso llegó a roncar mientras sus abogados cuestionaban su capacidad para afrontar el proceso. El tribunal rechazó el pedido de una nueva evaluación neuropsicológica.
La audiencia también abordará la evidencia balística. La especialista Melina Michel analizó la pistola Lorcin L25 calibre .25 utilizada en el crimen y determinó que era “apta para producir disparos y de funcionamiento mecánico normal”. El cotejo permitió vincular el arma con las vainas y proyectiles incorporados al expediente.
Díaz fue asesinado de cuatro disparos el 12 de julio de 2018 en el complejo habitacional Cardenal Samoré, en Villa Lugano. Tras el ataque, Álvarez arrojó el arma en una alcantarilla y se dirigió a Pinar de Rocha, en Ramos Mejía. Luego se entregó a la Justicia y declaró: “Lo maté porque era él o yo, y creo que cualquier animal haría lo mismo”.