La Fiscalía acusó a ocho integrantes de la Policía del Chaco por sustraer droga durante un procedimiento oficial y pidió penas de entre 8 y 15 años.
La Fiscalía acusó a ocho integrantes de la Policía del Chaco por sustraer droga durante un procedimiento oficial y pidió penas de entre 8 y 15 años.
La Fiscalía Federal de Resistencia presentó la acusación formal y solicitó a la jueza de Garantías, Zunilda Niremperger, la apertura del juicio oral contra efectivos de la Policía del Chaco (la mayoría pertenecientes a la unidad dedicada a la investigación de delitos de narcotráfico) acusados de integrar una organización que habría sustraído droga durante un procedimiento de incineración de 9,490 kilones de cocaina.
La acusación alcanza a ocho integrantes de la Policía del Chaco quienes fueron acusados por la sustracción de la cocaína que debían ser incinerados. Los fiscales federales Patricio Nicolás Sabadini y Ruth Hilgenberg solicitaron penas de entre 8 y 15 años de prisión para los agentes.
La maniobra ocurrió el 18 de diciembre de 2025, durante una quema de estupefacientes en el Polígono de Tiro de la Policía del Chaco, en inmediaciones de Colonia Benítez. La investigación incorporó mensajes de WhatsApp en los que los policías coordinaban el robo antes de la incineración. “Mañana tenemos la quema, capaz rescate algo. ¿Vos tenés el conecte para que se vaya rápido?”, escribió uno de los agentes. La respuesta fue: “Al toque, al toque, al toque, al toque. Un pasamano de una”.
Los mensajes también muestran que los involucrados conocían el valor de la droga que pretendían sustraer. “¿Vos estás en la quema del merengue? Rascale algo, pa zafa”, preguntó uno de ellos. El otro respondió: “Sí ¿por? ¿Querés un poco?”. Luego recibió el pedido: “Te hablo al privado. Salgo de todas mis deudas con una cajita de esas. Fijate que el coso sea blanco nomá, y que tenga el delfincito arriba”.
La sustracción fue descubierta durante el propio procedimiento por Martín Innocente, secretario penal del Juzgado Federal N° 2 de Resistencia, quien advirtió movimientos irregulares cuando los policías Gustavo Quizama y Franco Ramírez, trasladaban una caja con droga desde la mesa de pesaje hacia una camioneta Toyota Hilux.
Innocente ordenó que la caja regresara para realizar un nuevo pesaje. En el primer control se habían registrado 8,700 kilos, mientras que en el segundo aparecieron 7,585 kilos, una diferencia superior a un kilogramo. Ante la sospecha, se solicitó una orden judicial para requisar la camioneta en la que se trasladaba la droga.
La inspección permitió encontrar nueve paquetes de cocaína dentro de la cabina, escondidos debajo de los asientos y entre las pertenencias de los agentes. Uno de los paquetes estaba dentro de la mochila de Juan Nicolás Almirón Núñez. En total, fueron recuperados 9,490 kilos de cocaína, cuyo valor al momento del procedimiento fue estimado en aproximadamente 142.350 dólares.
La Fiscalía sostiene que el episodio no fue una sustracción improvisada, sino una maniobra planificada con distribución de funciones. “Ha quedado acreditado que los Sres. Cabo Primero Gustavo Quizama, Subcomisario Franco Ramírez, Cabo Primero Juan Almirón Núñez, Cabo Néstor Urne Canteros, Sargento Gustavo Acosta y el Comisario Rubén Alegre, asistieron en fecha 18 de diciembre de 2025, al Polígono de Tiro de la Policía de la Provincia del Chaco, en el marco del procedimiento de incineración de material estupefaciente organizado por la Policía del Chaco”, señalaron los fiscales en la acusación.
El expediente también incluye a los cabos Gastón Villalba y Francisco García. Para Sabadini y Hilgenberg, los policías “llevaron a cabo la sustracción de material estupefaciente que tenía como objeto ser incinerado, quitándolo de la esfera de custodia oficial, para introducirlo a su esfera de custodia personal, para así tenerlos con la finalidad de, posteriormente, introducirlos en el mercado ilícito”.
Los investigadores detectaron además que el grupo había contemplado utilizar paquetes falsos para reemplazar parte de la droga sustraída. En una conversación, uno de los involucrados planteó: “Y cada uno tiene q hacer su jugada”. Ante la respuesta afirmativa, agregó: “Pero para mí allá es el dato y bueno si tenés yeso obviamente. Si podés cambiar, le metés”. En la mochila de Néstor Ariel Urne Canteros finalmente fue encontrado un paquete de yeso que simulaba ser cocaína.
La Fiscalía atribuyó al comisario Rubén Héctor César Alegre el rol de organizador y encuadró los hechos como “peculado” y “tenencia de estupefacientes con fines de comercialización agravado por el número de personas y por tratarse de un funcionario público”. En el marco del nuevo sistema acusatorio, los fiscales solicitaron condenas de entre 8 y 15 años de prisión, además de multas, inhabilitación y costas para los ocho policías acusados.