Se trata de un total de 5.264 kilos de marihuana, 10 kilos de cocaína, 117 gramos de pasta base, 8.610 litros de aceite y cinco semillas de "cannabis sativa", como así también 100 kilos de hojas de coca.
La destrucción de los estupefacientes se realizó en el cementerio de Boulogne ante la presencia de autoridades Judiciales y del Ministerio de Seguridad de la Nación, así como también de distintos representantes de las diferentes Fuerzas de Seguridad.