Cristian Villalba, de 32 años, huyó de una comisaría de Monte Caseros horas antes de ser trasladado a un penal. La Policía lo considera de "alta peligrosidad" y difundió su foto.
Cristian Villalba, de 32 años, huyó de una comisaría de Monte Caseros horas antes de ser trasladado a un penal. La Policía lo considera de "alta peligrosidad" y difundió su foto.
La fuga de un acusado de abuso sexual puso en alerta a la provincia de Corrientes. Cristian Villalba, de 32 años, escapó de la Comisaría Primera de Monte Caseros durante la madrugada, cuando faltaban apenas unas horas para que fuera trasladado a una cárcel de mayor seguridad. Desde entonces, la Policía desplegó un amplio operativo para intentar recapturarlo y advirtió que se trata de una persona de "alta peligrosidad".
Villalba permanecía detenido de manera provisoria mientras esperaba su derivación a un penal de la capital correntina. De acuerdo con la información oficial, logró escapar en un momento de descuido de la custodia, lo que motivó el inicio de una investigación para establecer cómo se produjo la evasión y si existieron fallas en el dispositivo de seguridad.
Tras la fuga, las fuerzas de seguridad montaron un operativo cerrojo con controles en los accesos a Monte Caseros y en localidades vecinas, además de realizar rastrillajes para intentar reconstruir el recorrido del prófugo. Hasta el momento, los procedimientos no permitieron localizarlo y la búsqueda continúa en toda la zona.
Para ampliar las posibilidades de encontrarlo, la Policía de Corrientes difundió una fotografía reciente del acusado y pidió la colaboración de la población. Las autoridades solicitaron que cualquier dato sobre su paradero sea informado a la Comisaría Distrito Primera de Monte Caseros, al teléfono 3794-388810, a la dependencia policial más cercana o a las líneas 911 y 101. También remarcaron que, por su nivel de peligrosidad, ningún vecino debe intentar detenerlo por sus propios medios.
Mientras el operativo sigue en marcha, los investigadores trabajan para determinar la ruta de escape de Villalba y reconstruir los minutos previos a la fuga. El caso también reavivó el debate sobre los protocolos de custodia de detenidos que permanecen alojados en comisarías antes de ser trasladados a unidades penitenciarias.