El jefe de Gobierno porteño distinguió al Sumo Pontífice frente al Monumento a Juan de Garay, luego de la audiencia privada que mantuvo con el presidente Javier Milei en la Casa Rosada.
El jefe de Gobierno porteño distinguió al Sumo Pontífice frente al Monumento a Juan de Garay, luego de la audiencia privada que mantuvo con el presidente Javier Milei en la Casa Rosada.
Después de casi cuatro décadas, la Argentina volvió a recibir la visita de un Papa. En una jornada de especial significado para el país, el jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, le entregó las llaves de la Ciudad de Buenos Aires a León XIV y lo distinguió como Visitante Ilustre, durante una ceremonia realizada frente al monumento a Juan de Garay, en las inmediaciones de la Casa Rosada.
El encuentro se desarrolló en la plazoleta "11 de junio de 1580", luego de que el Sumo Pontífice concluyera su audiencia privada con el presidente Javier Milei. La actividad formó parte de la primera jornada de la visita oficial del Santo Padre a la Argentina y constituyó uno de los principales reconocimientos institucionales de la capital.
Macri estuvo acompañado por su esposa, la periodista María Belén Ludueña, y su hijo Vito, quienes también tuvieron la oportunidad de saludar personalmente al líder de la Iglesia católica.
"¡Bienvenido, Papa León XIV! La llegada del Santo Padre nos emociona y marca un momento histórico, único en la vida de nuestra Ciudad. Junto a María Belén y Vito, tuvimos el honor de entregarle la Llave de la Ciudad y distinguirlo como Visitante Ilustre", expresó el mandatario porteño.
La distinción había sido aprobada previamente por la Legislatura de la Ciudad y representa un reconocimiento institucional a la presencia del Pontífice, cuya llegada despierta una especial expectativa entre los fieles argentinos.
De la ceremonia también participaron la vicejefa de Gobierno, Clara Muzzio; el jefe de Gabinete porteño, Gabriel Sánchez Zinny; el secretario General y de Relaciones Internacionales, Fulvio Pompeo; y la directora general de Cultos, Pilar Bosca.
La visita de León XIV adquiere una relevancia histórica debido a que la Argentina no recibía a un Papa desde 1987, cuando Juan Pablo II realizó su segundo viaje al país.
El actual Pontífice mantiene, además, una estrecha vinculación con América Latina, donde desarrolló buena parte de su trayectoria pastoral. Entre 2015 y 2023 se desempeñó como obispo de Chiclayo, en Perú, una experiencia que fortaleció su relación con las comunidades de la región.
El lugar elegido para la ceremonia también posee un importante valor histórico y religioso. La plazoleta recuerda la segunda fundación de Buenos Aires, realizada por Juan de Garay el 11 de junio de 1580, cuando la ciudad recibió el nombre de "Ciudad de la Santísima Trinidad y Puerto de Santa María del Buen Ayre".
Tras recibir las llaves de la Ciudad, León XIV continuó su agenda oficial rumbo al Palacio Libertad, donde tenía previsto participar de un encuentro junto al presidente Milei, ministros nacionales, gobernadores y representantes del cuerpo diplomático.
Allí, el mandatario argentino y el Papa brindarían discursos transmitidos por cadena nacional, como parte de las actividades programadas para la histórica visita.