La contracara aparece en el precio real del combustible. A valores constantes de agosto de 2026, el litro de nafta costaba $1.333 en noviembre de 2023 y contenía apenas $120 correspondientes al impuesto. Desde entonces, el precio real del combustible aumentó 53,4%, con una incidencia significativa del incremento del componente tributario.
El incremento impositivo aumentó el aporte de las naftas a las cuentas públicas. De hecho, el impuesto a los combustibles es el tributo cuya recaudación real más creció en comparación con el año 2023, acumulando una suba del 91% en términos reales en el período de enero a agosto.
Solo los Derechos de Exportación acompañaron este crecimiento (+3,9%), favorecidos por la baja base que dejó la sequía histórica del 2023. En contraste, otros tributos clave como la recaudación de la seguridad social sufrieron caídas notorias a raíz de la pérdida de puestos de trabajo registrado.
Sin embargo, el informe advierte una profunda contradicción en el uso de estos recursos específicos. Pese a que el presidente Javier Milei sostuvo de manera pública que "una ruta en buen estado salva tantas vidas como un auto seguro", las inversiones reales van en sentido opuesto.
Entre enero y agosto de 2026, los ingresos reales por el impuesto de asignación específica destinado a vialidad aumentaron un 91,2% real frente a 2023. En simultáneo, el gasto real devengado por la Dirección Nacional de Vialidad (DNV) sufrió un recorte del 82,3% en comparación con igual período de 2023.
En términos agregados, de todos los fondos recaudados por el impuesto que corresponden a Vialidad, la DNV ejecutó tan solo el 32,7%. En la práctica, el gasto de Vialidad por todo concepto, incluyendo recursos de créditos externos y transferencias del Tesoro Nacional, terminó siendo incluso inferior a la suma teórica que le correspondía por asignación específica del impuesto a los combustibles.
En paralelo, el consumo de nafta en los primeros siete meses de 2026 acumuló una caída del 5,26% en comparación con el mismo período de 2023, lo que equivale a una pérdida neta de 314 millones de litros de combustible volcados al mercado local. En relación al año pasado, el descenso en las ventas alcanza el 1,84%, según el reporte basado en estadísticas de la Secretaría de Energía.
La baja de ventas afectó a todas las provincias del país aunque la caída no es homogénea. Mientras que las provincias menos afectadas fueron Buenos Aires y Neuquén, el impacto más severo se localizó en las zonas de frontera. Misiones encabeza el retroceso con un derrumbe del 32,48% en el consumo, seguida por Formosa con una baja del 26,26%.
El informe del IAG explica que este fuerte retroceso en los distritos limítrofes responde a que el precio local de la nafta aumentó por encima del valor que tiene en los países vecinos, anulando la conveniencia que solía atraer la demanda fronteriza y provocando un desplome de las ventas de estos combustibles.
Que dice la ley
La Ley 23.966 en Argentina creó el Impuesto sobre los Combustibles Líquidos (ICL) y el impuesto al dióxido de carbono, un tributo que se paga cada vez que se carga nafta o gasoil.
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Qué grava: La venta y transferencia de combustibles líquidos como naftas y gasoil.
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Destino de los fondos: Una parte importante de lo recaudado se destina a fondos viales y obras de infraestructura para mantener rutas y caminos.
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Montos fijos: Los impuestos se calculan con montos fijos por unidad de medida (litro), los cuales el Gobierno puede actualizar de manera periódica.
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Exenciones: Los biocombustibles en su estado puro no pagan este impuesto, solo cuando están mezclados con combustibles fósiles tradicionales.
El artículo 19 de la Ley 23.966 establece una distribución específica para el producido del Impuesto sobre los Combustibles Líquidos y al Dióxido de Carbono. La norma vigente determina distintos porcentajes para el Tesoro Nacional, las provincias, la seguridad social, infraestructura y transporte.
La distribución contempla:
- 10,40% para el Tesoro Nacional.
- 15,07% para el Fondo Nacional de la Vivienda (FONAVI).
- 10,40% para las provincias.
- 28,69% para el Sistema Único de Seguridad Social, destinado a obligaciones previsionales nacionales.
- 4,31% para el Fideicomiso de Infraestructura Hídrica.
- 28,58% para el Fideicomiso de Infraestructura de Transporte.
- 2,55% para la Compensación al Transporte Público.