En su comunicado, la empresa definió la medida como parte de un “proceso de reordenamiento” destinado a “garantizar la plena operatividad” y “proteger el valor de la marca”. Además, aseguró que la apertura del concurso preventivo no afectará el abastecimiento a sus clientes y expresó su “confianza en el país”.
“Entendemos que el contexto macroeconómico actual exige decisiones firmes para asegurar la sostenibilidad a largo plazo y el cumplimiento de nuestros compromisos empresariales”, señalaron desde la firma.
El concurso preventivo es una herramienta judicial que permite a las empresas renegociar sus deudas con acreedores y evitar la quiebra, mientras continúan operando bajo supervisión judicial. En este caso, el proceso abre interrogantes sobre el impacto que podría tener en el empleo y en la continuidad de la actividad en la planta de Mar del Plata.
La marca Mauro Sergio se convirtió durante décadas en un símbolo de la industria textil marplatense, particularmente en la producción de sweaters y prendas de punto. La empresa llegó a desarrollar una estructura industrial integrada que abarca hilandería, tejido, tintorería y confección, lo que le permitió abastecer tanto al mercado interno como a distintos canales comerciales del país.
Fundada en los años 70, cuando operaba bajo el nombre Todisco, la compañía consolidó con el tiempo una de las plantas textiles más importantes de la región, con tecnología europea y una estructura productiva que integraba gran parte de la cadena de valor de la indumentaria.