La Junta de Paz fue concebida inicialmente como parte de un plan de 20 puntos promovido por Trump para poner fin a la guerra entre Israel y Hamas. El esquema contempla la reconstrucción y la gobernanza transitoria de la Franja de Gaza mediante un comité tecnocrático palestino, bajo supervisión internacional. Además, prevé el despliegue de una Fuerza Internacional de Estabilización (ISF) encargada de garantizar el alto el fuego y desarmar a los grupos insurgentes.
Líderes invitados
La convocatoria al Consejo incluyó a distintos líderes internacionales. Además de Milei, también fue invitado el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, junto con mandatarios de Medio Oriente y África. “Creo que es el mejor consejo que se ha formado jamás”, aseguró Trump tras reunirse con el presidente egipcio Abdel Fatah al Sisi, otro de los jefes de Estado que aceptó integrar el organismo.
La puesta en marcha del Consejo de Paz se da en un contexto de frustración personal del presidente estadounidense, luego de no haber recibido el Premio Nobel de la Paz, que finalmente fue otorgado a la dirigente opositora venezolana María Corina Machado. Aun así, Trump insistió en que su legado diplomático será reconocido “con el paso del tiempo”.
La membresía al Consejo está abierta a todos los países y es gratuita durante los primeros tres años, aunque el estatuto contempla la posibilidad de acceder a un “asiento permanente” mediante un aporte de USD 1.000 millones. El Consejo de Seguridad de la ONU, a través de la Resolución 2803 aprobada en noviembre de 2025, respaldó formalmente la existencia del organismo, aunque limitó su mandato en Gaza hasta finales de 2027.