ver más
27 de septiembre 2026 - 22:16
Milei negó que haya recesión y apuntó contra quienes reclaman una devaluación

Milei rechazó modificar el rumbo pese a la caída de la actividad y cuestionó a quienes reclaman un tipo de cambio más alto, al considerar que implicaría una reducción de los salarios medidos en dólares.

    El presidente Javier Milei salió a defender el rumbo económico del Gobierno frente a los últimos indicadores de actividad y rechazó los planteos de quienes reclaman un tipo de cambio más alto. “Son unos cobardes”, afirmó el mandatario, quien sostuvo que pedir una devaluación implica buscar una reducción de los salarios de los argentinos.

    Durante una entrevista televisiva, Milei negó además que la economía haya ingresado en una etapa recesiva y aseguró que atraviesa una “desaceleración del ritmo de expansión”, en medio de cambios estructurales que, según argumentó, dificultan la interpretación de algunos indicadores.

    ADEMÁS: Malvinas: Chile condicionó su apoyo al reclamo argentino sobre las Islas

    “Quienes critican el rumbo económico están repitiendo la fórmula de tratar de meter el terror en la gente para que se frene la actividad económica”, sostuvo el Presidente en una entrevista televisiva con LN+. El mandatario volvió a cargar contra sectores de la oposición y los acusó de buscar el fracaso de su programa para regresar al poder.

    Your browser doesn’t support HTML5 video

    "Están pidiendo gente más pobre"

    Uno de los puntos centrales de su exposición fue el debate sobre el dólar. Milei cuestionó a quienes consideran que la Argentina necesita un tipo de cambio más alto para mejorar su competitividad y vinculó esa postura con una pérdida del poder adquisitivo.

    “Son unos cobardes porque piden tipo de cambio alto y están pidiendo gente más pobre”, afirmó. El mandatario relacionó sus críticas con recientes declaraciones del gobernador bonaerense Axel Kicillof y sostuvo que una devaluación implicaría “bajar el salario de la gente”.

    La defensa del programa económico se produjo después de conocerse nuevos indicadores que mostraron un debilitamiento de la actividad. El PBI retrocedió 0,6% durante el segundo trimestre y el EMAE registró en julio una caída desestacionalizada del 2,9% frente a junio y del 1,4% interanual.

    A partir de esos datos, JP Morgan redujo de 2,7% a 1,5% su proyección de crecimiento de la Argentina para 2026 y estimó una contracción anualizada del 4% para el tercer trimestre. Si finalmente se confirma una nueva caída entre julio y septiembre, se acumularían dos trimestres consecutivos de retroceso, criterio habitualmente utilizado para definir una recesión técnica.

    Desaceleración

    Milei rechazó ese diagnóstico. “No hay recesión, hay desaceleración del ritmo de expansión”, aseguró y cuestionó particularmente las mediciones desestacionalizadas. A su entender, los cambios que atraviesa la estructura productiva argentina pueden distorsionar algunos de esos registros.

    “La economía está teniendo grandes cambios estructurales. Hay sectores que se expanden y sectores que se contraen”, explicó. Según su análisis, algunas actividades que estuvieron protegidas durante años pierden participación mientras otras más competitivas ganan terreno.

    El Presidente defendió en ese marco la apertura económica y descartó retroceder con la eliminación de protecciones sectoriales. También sostuvo que el consumo se encuentra en niveles elevados, aunque admitió que se modificaron los hábitos de compra y puso como ejemplo el crecimiento del comercio electrónico.

    “No puedo creer la deshonestidad intelectual de los economistas argentinos”, lanzó al cuestionar las interpretaciones negativas sobre los últimos datos. Milei afirmó que algunos especialistas realizaron una “apuesta” al fracaso de su gestión.

    Mercado laboral

    También se refirió al mercado laboral. Relativizó el 7,9% de desocupación al señalar que se encuentra por debajo del promedio histórico argentino y aseguró que durante su administración se crearon más de 500.000 puestos de trabajo. Según sus cálculos, al excluir la reducción del empleo estatal, la generación de puestos privados rondaría los 600.000.

    El mandatario atribuyó además el crecimiento de la informalidad a cambios en las modalidades laborales que comenzaron durante la pandemia y defendió las actividades vinculadas con las plataformas digitales.

    En otro tramo de la entrevista, Milei buscó llevar tranquilidad sobre la capacidad del país para afrontar sus compromisos financieros. Aseguró que las necesidades del sector público están cubiertas hasta fines del año próximo y afirmó que la posibilidad de un default durante su mandato es “cero”.

    El Presidente volvió a mencionar una capacidad financiera que calculó en US$75.000 millones, integrada, según enumeró, por compras de divisas realizadas desde las elecciones, los swaps con Estados Unidos y China y posiciones en el mercado de futuros.

    Finalmente, reconoció la dolarización de carteras y las tensiones recientes en el riesgo país, aunque las vinculó principalmente con la incertidumbre política de cara a las elecciones presidenciales de 2027.

    Milei planteó que esos comicios enfrentarán dos modelos económicos y expresó confianza en la continuidad de su programa. “Esto es una oportunidad maravillosa”, afirmó, al tiempo que proyectó que la Argentina conseguirá completar cuatro años consecutivos de crecimiento.

    Como contexto, JP Morgan proyecta actualmente un crecimiento del 1,5% para 2026, frente al 3% previsto por el Gobierno, y una expansión del 2,5% para 2027. Todavía faltan los datos oficiales de agosto y septiembre para determinar si efectivamente se produjeron dos trimestres consecutivos de contracción.